Un caso puntual desnuda falencias en el sistema de salud de la ciudad

La renuncia de dos médicos dejó sin servicios esenciales al centro. Deben llamar a concurso para reemplazarlos, pero los sueldos del Estado no tientan a los médicos.-

A comienzo de este mes, en el Centro de Salud Guanahani se registraron dos renuncias: primero la de una radióloga y luego la de un cardiólogo. Según informaron trabajadores de esa sala sanitaria, desde entonces no se han podido realizar ni eletrocardiogramas, ni ecografías. Consultado al respecto, Alejandro Ferro, secretario de salud, dijo estar al tanto de la situación e indicó que se abrirá un concurso "rápidamente" para nombrar nuevos profesionales en ambos cargos.

Sin embargo, el artículo 17 del decreto 700/96, que reglamenta la Ley Orgánica de la Municipalidad que rige la forma de contratación del personal municipal establece que "para los casos en que por la naturaleza del cargo sea imprescindible su cobertura para posibilitar la continuidad de servicios esenciales, el Departamento Ejecutivo podrá disponer la correspondiente designación por un lapso no mayor de ciento veinte (120) días, dentro del cual se diligenciará el pertinente concurso".

Al respecto, y por lo que podría entenderse como "servicio esencial", dado que esta unidad sanitaria recibe derivaciones de salas de atención primaria de menor complejidad, Verónica Nieto, Jefa del Departamento Técnico (responsable de los llamados a concurso), indicó que ese concepto queda a consideración de cada Secretaría. Es decir, que este tipo de designaciones pueden rubricarse dependiendo de si esa dependencia entiende esencial o no tal o cual prestación.

"Si se entiende que es un cargo que no puede quedar acéfalo hasta el llamado a concurso y posterior designación se puede nombrar una suplencia", informó la autoridad, que comentó que en otras oportunidades lo contemplado en el artículo 17 del decreto 700/96, sobre vacantes y funciones, fue implementado.

La consulta a Nieto derivó de una aclaración de Ferro. El titular de la sanidad local sostuvo, en diálogo con El Atlántico, que "los cargos provisorios no están contemplados en la norma".

Podría entenderse que la suplencia tendría que derivar en un contrario temporario, que delimita una estadía en el cargo no menor a tres meses, ni superior a los seis. Así, lo explicó Hugo Poli, referente del Sindicato de Empleados Municipales (STM). "Es un nombramiento que ante el llamado a concurso quedaría nulo", agregó e informó que para el área de educación sí rige un esquema de suplencias, que debería ser calcado, a su entender, para el sistema de salud.

A diferencia de lo dicho por Poli, Prieto señaló que no necesariamente debe contratarse al personal, en este tipo de casos y según inscribe el artículo 17, bajo un régimen de contrato temporario.

De todos modos, la jefa del Departamento Técnico quiso hacer una salvedad, tras haberse enterado el motivo de la consulta. "Este artículo está en vigencia, pero muchas veces, y más en salud, el problema no está en la forma de contratarlos sino en la falta de interés que hay de los profesionales por ingresar al sistema sanitario estatal", reconoció.

En igual sentido se expidió Ferro. "No es fácil conseguir a médicos y más en áreas críticas. Sabemos que los sueldos estatales no son apetecibles en comparación con los de los privados", fue el fundamento que esgrimió el funcionario como para dar cuerpo a la teoría que explicaría el porqué de más de diez días sin atención en cardiología y radiología en el Centro de Salud Nº 2. Según detalla la página del municipio esta unidad sanitaria asiste a los vecinos de los siete barrios que conforman su zona de influencia: Cerrito, San Salvador, Virgen de Lourdes, Las Avenidas, El Progreso, Fortunato de la Plaza, Punta Mogotes y Puerto.

"Hoy –por ayer- nos reuniremos con dos profesionales para ver si luego podrían asumir en el cargo", adelantó Ferro, que dijo que posteriormente a esta entrevista llamarían a concurso, que es el procedimiento legal para nombrar la titularidad de un puesto.

UNA DERIVACIÓN DE OTRA DERIVACIÓN

Pablo Artaza y Valeria Espada, según indicaron empleadas de la sala de salud Nº 2, eran los profesionales que hasta septiembre estaban a cargo del servicio de cardiología y radiología, respectivamente, del Centro de Guanahani.

"Renunciaron por la falta de reconocimiento a sus funciones, que entre otras cosas, se traducía en los bajos sueldos que percibían", explicó una trabajadora de la sala, que prefirió no dar su nombre, al igual que su compañera, que también habló con este medio.

"Esta es la segunda semana en la que no funciona cardiología", detalló una de las empleadas, que dijo que son muchas las personas que a diario llegan al Centro con derivaciones de otras postas sanitarias a realizarse un electrocardiograma. "Lamentablemente acá no se las podemos hacer", sostuvo y aclaró que ningún funcionario notificó que en los próximos días vayan a nombrar a un profesional. A todo esto, el titular de la dependencia sanitaria está de vacaciones.

Respecto al servicio de radiología, dijeron que como la profesional, antes de presentar su renuncia se tomó vacaciones, desde mediados de agosto, en el Centro de Salud Nº2 no pueden realizarse ecografías. "Y no sabés la cantidad de mujeres que vienen a hacerse este estudio", deslizó e indicó que a las embarazadas las deben derivar a otro centro u hospital.

Por su parte, y en cuanto a las renuncias, Ferro aseguró que el cardiólogo, primeramente había solicitado una reducción horaria, que le fue concedida, y luego una licencia sin goce de sueldo, que no le fue aceptada. "De habérselo permitido estaríamos bajo un cargo bloqueado. De esta manera, al menos podemos llamar a concurso y cubrir definitivamente el cargo", sostuvo. Para el secretario de Salud, ambas renuncias tienen que ver con que los dos médicos prestarían servicio en la órbita privada "que tiene mejores salarios".

Esperar el concurso

Hugo Morales es el jefe del Departamento de Servicio de Clínica-médica del municipio. Sobre su responsabilidad recae todo lo concerniente a los profesionales clínicos (no generalistas) y cardiólogos que trabajen en los centros de atención primaria de la ciudad. Dijo estar notificado de la renuncia de Pablo Artaza, que la habría presentado el lunes de la semana anterior. Pero al igual que Ferro, Morales sostuvo que el "único plan B para estas situaciones es llamar a concurso". "Tenemos currículums disponibles y tendremos que convocar y ver quién se postula para el cargo", explicó.

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