El caso del juez Codello entraría "en el freezer"

A partir del fallo cautelar dictado por la Cámara de Apelaciones en lo Civil Nº 4, todo indica que habrá un impás en el enjuiciamiento al ministro de la Corte Provincial. La comisión suspendería los plazos hasta tanto el plenario de la Cámara resuelva qué hacer con la manda judicial. Hay ocho días para evacuar el traslado antes que el Tribunal resuelva la cuestión de fondo. Luego vendrá la apelación a la Corte Provincial, con lo que los tiempos se irían para adelante.
Lucio Portel, ex diputado y reconocido abogado del foro local, ducho para estas lides, sacó de la galera un artilugio procesal que, aunque discutible en términos de Derecho, al menos sirvió para poner un bálsamo en la dura puja que enfrentaba a oficialismo y oposición en la Cámara baja, donde se iba a un punto sin retorno a partir de la férrea voluntad de la Comisión Investigadora de hacer valer sus facultades para llevar al ministro investigado a someterse a los exámenes médicos de rigor, difíciles de obviar en el marco de un estado de derecho donde, se supone, prima el principio de la igualdad ante la ley.

La defensa corporativa ensayada por el sector mayoritario del Superior Tribunal, con el acompañamiento de una porción minoritaria de magistrados y funcionarios nucleados en el Colegio encontraba, además, soporte en la posición de un amplio abanico de voluntades legislativas que oficiaron de escuderos del juez en su decidida voluntad de sortear el accionar de la Comisión de Juicio Político.

Ahora se produjo un hecho nuevo. Un tribunal, en voto dividido, hizo lugar al planteo de la defensa y, aunque su competencia pueda estar puesta en tela de juicio, lo cierto es que dictó una cautelar en cuyo cumplimiento hay acuerdo dentro del ámbito legislativo, quizás porque en el fondo el gong que sonó para el juez investigado termina favoreciendo a unos y otros que entraron en un callejón sin salida con un altísimo costo político ante la ciudadanía, que ha advertido la impotencia de los poderes públicos de la Provincia para hacer progresar un simple trámite que, para el común de los mortales, sería nada más que eso, un trámite.

Ahora se espera que en la sesión de tablas del miércoles ingrese la manda judicial. A partir de ahí se resolverá si queda reservada en Secretaría o pasa a Comisión. Lo cierto es que los diputados quieren, cada uno de ellos, punirse del asesoramiento que los respalde en la posición que asumirán al momento del voto.

Intertanto, con la feria judicial ya próxima, todo indica que en el Palacio de Justicia todo seguirá igual, a la espera de los tiempos procesales que una vez más se divorciaran de los tiempos políticos y de los que espera la ciudadanía en general.

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