Caso Gamsur: "No hubo intención de hacer apartar a Rivero", dijo Alonso

El abogado de Masoero, Julio Alonso, negó que haya sido nombrado en el caso con la sola intención de sacar del camino al fiscal que venía investigando. Además, aseguró que su cliente "está tranquilo"
Julio Alonso asumió la defensa de Juan Carlos Masoero en la causa Gamsur e, inmediatamente, provocó el apartamiento del fiscal Julio Rivero. Como es su cuñado, el encargado de la investigación no tuvo otra salida que dejar un caso de alta repercusión pública en manos de otro fiscal, Walter Guzmán.

En los pasillos de Tribunales, las versiones corren como pólvora y señalan que el empresario designó expresamente a Alonso porque sabía que Rivero, que le imprimió ritmo a la investigación y terminó imputando a los directores de la mixta, se apartaría del caso.

En los últimos días se conoció que Rivero imputó a los directores privados de Gamsur, Masoero y Alcides Capello, como supuestos coautores del delito de fraude a la administración pública en grado de tentativa porque consideró que la mixta sobrevaluó intencionalmente sus números para cobrarle al Municipio varios millones de pesos de más en concepto de mayores costos de 2008.

Ahora, Alonso niega que haya sido una estrategia intencionada, que su figura haya sido usada con el único fin de sacar a Rivero del camino. "Con Masoero, mi estudio tiene una relación de dos o tres años. Cuando tuvo que armar el fideicomiso para la construcción de un edificio, lo asesoramos nosotros", dijo el abogado. Aclaró que en la defensa también está su socio, Justo Sorondo Ovando.

"Quienes sospechen que fue una maniobra, tendrán que explicarlo ellos. Soy abogado, ejerzo la profesión, trabajo y no es la primera vez que Rivero se aparta porque yo participo en una causa. Es frecuente. Lo que pasa es que las causales de inhibición están establecidas. Imaginemos qué pasaría si los parientes pudieran estar en la misma causa. No sería correcto", dijo Alonso.

Pero, a la vez, rechazó la versión de que lo nombraron, precisamente, para hacer apartar al fiscal que imputó a su ahora cliente. "No hubo intencionalidad de hacer apartar a Rivero. No había razones para hacerlo. Es algo natural, normal e independiente del contenido y las resoluciones de la causa", manifestó el defensor de Masoero.

Con respecto a la situación de su defendido, Alonso señaló que el empresario está tranquilo y que confía en que se terminará aclarando todo. "Lo que no termino de entender es cómo se resolvió y en qué momento se resolvió la imputación", dijo el abogado.

Dispuesto

Alonso detalló que, a pesar de que todavía no recibió notificación formal de las imputaciones, el 27 de agosto Masoero se presentó en Tribunales y se puso a disposición de la investigación.

"Esta defensa técnica desconoce la imputación. Todavía no hemos sido notificados y, por lo tanto, no podemos hacer una evaluación. Si el fundamento es tal como se conoció en los medios, entonces, el razonamiento del doctor (Jorge) Valverde es el correcto", manifestó Alonso.

Valverde es defensor del otro empresario imputado, Alcides Capello, y en los últimos días aseguró que a su juicio no existe ningún delito en el caso Gamsur. Dijo que no se falsearon ni se agrandaron los costos para estafar al Municipio sino que se reflejaron en el pedido de 12,6 millones de pesos los costos reales que debió asumir la empresa durante 2008.

La polémica por las facturas que Gamsur le pasaba al Estado municipal se generaron en julio de este año, cuando el Tribunal de Cuentas determinó que los mayores costos habían sido, en realidad, de 5 millones de pesos en vez de los 12,6 millones que había reclamado la empresa. Además, detectó irregularidades. Ya antes, el secretario de Economía, Guillermo Mana, había recortado en 5 millones la cifra de Gamsur.

Con esas diferencias en la mano, los concejales Enrique Novo y Eduardo Scoppa le pidieron a la Justicia que investigara.

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