Por el caso del espía, Macri pidió allanamientos en el Gobierno

Es para que la Justicia busque documentación vinculada con James.
Sin correr una coma de la teoría que elaboró cuando se vio acorralado por el escándalo del espionaje, el gobierno de Mauricio Macri denunció ayer en la Justicia al Gobierno nacional por el "operativo" y las "interferencias" que diseñó para obstaculizar la conformación de la Policía Metropolitana. El jefe de Gobierno también cargó contra el juez de la causa, Norberto Oyarbide, al que acusa de no haber puesto la lupa sobre la Policía Federal, donde Ciro James ¿el espía que trabajaba en el ministerio de Educación y aspiraba a integrar la nueva fuerza¿ se desempeñaba, a la par, cuando se conoció que le pinchaba el teléfono a Sergio Burstein.

El procurador general de la Ciudad, Pablo Tonelli, quien radicó la denuncia que cayó en el juzgado federal de Daniel Rafecas, sugirió cuatro medidas para tratar de colaborar con el esclarecimiento del hecho. Dos altas fuentes macristas dijeron anoche a Clarín que los puntos citados son una forma de pasar a la ofensiva en medio de tantos pedidos de renuncia de la oposición. Tonelli pidió que:

Se dispongan allanamientos en el Departamento Central de la Policía Federal y del Ministerio de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos de la Nación con el objeto de secuestrar documentación vinculada con James.

Se solicite al ministro Julio Alak que informe la cantidad de personal de inteligencia que se desempeña en cualquier dependencia de la Ciudad.

Se cite a declarar al comisario de la Policía Metropolitana Osvaldo Chamorro y al personal ingresado para que den precisiones sobre sus trámites de baja en la Federal y los cuestionamientos que tuvieron.

Se libren oficios la Caja de Retiros Jubilaciones y Pensiones de la Policía Federal; al Registro Nacional de las Personas; al Registro Nacional de Reincidencia; al Registro Nacional de la Propiedad Automotor; a la Dirección Nacional de Migraciones y al Registro Nacional de Armas, para que informen sobre los trámites dados a los requerimientos de la Metropolitana y el estado en que se encuentran.

Con estas medidas, Macri busca probar que existieron, como sostiene en la denuncia, "sistemáticamente fuertes interferencias por parte del Gobierno Nacional contra el Gobierno de la Ciudad".

Cita algunos ejemplos. Que la Federal mandó en distintos horarios a móviles policiales para tratar de identificar a los efectivos que querían pasar a la nueva fuerza porteña. Que desde la Nación se hicieron gestiones para impedir el embarque de las pistolas Berrretta que habían sido adquiridas por la Metropolitana, con lo cual lograron impedir las instrucciones de tiro. Y que "esta operación se ha patentizado con la investigación de la conducta de Ciro James".

Aquí es cuando el macrismo pone las sospechas en Oyarbide. "No se explica ¿escribió en la denuncia¿ que existiendo pruebas que indican que James prestaba funciones en el Ministerio de Educación y en la Policía Federal, el juez le haya dado intervención a esa Policía para hacer allanamientos".

El caso James estalló hace un mes. Un llamado anónimo puso en alerta a Burstein, uno de los principales críticos del ex jefe policial porteño, Jorge Palacios, por su actuación en la investigación del atentado a la AMIA. El anónimo advirtió que le estaban "pinchando" el teléfono. Lo mismo que al empresario Carlos Avila.

La salida de Palacios se conoció poco antes de quedar procesado por esa causa. "La renuncia es un gesto que lo enaltece", dijo Macri, que lo bancó en su puesto pese a la fuertes denuncia en su contra. Treinta y dos días más tarde, se supo del espía y la gestión macrista quedó ensombrecida. Macri habló de un "infiltrado" y de un "boicot" del Gobierno nacional. Ahora lo dejó asentado en la Justicia.

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