Por el caso, Alperovich tuvo que echar a un viejo amigo

El gobernador, José Alperovich, y el contador Joaquín Ferre tienen una vieja relación, que se remonta a cuando el actual gobernador era legislador por el radicalismo (1995-1999). Luego, en 2001, cuando Alperovich abandonó el Ministerio de Economía durante la administración de Julio Miranda, Ferre, que era secretario de Hacienda, lo reemplazó. Al inicio de su mandato como gobernador, Alperovich lo designó como secretario de Desarrollo Social.
Una vez que se hallaron los alimentos en mal estado en una finca privada, el 6 de agosto, el mandatario dijo que no se podía jugar con el hambre de la gente y que Ferre, pese a ser su amigo, lo había desilusionado. Finalmente, Ferre fue desplazado del cargo. No obstante, cuatro meses después el gobernador designó al ex funcionario como asesor de gabinete del Ejecutivo con rango de secretario de Estado, el mismo que tenía antes del hecho. Ayer, LA GACETA consultó a Ferre por las conclusiones de la investigación del Tribunal de Cuentas. El contador prefirió no formular declaraciones públicas al respecto, aunque dijo que sí conocía el acuerdo firmado por los vocales del organismo de control.

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