Casino: ya hay una causa penal contra los ex funcionarios

La fiscal Alejandra Ongaro promovió ayer la acción penal para que se investigue la concesión del casino y la sala de máquinas tragamonedas, otorgada por el Instituto de Seguridad Social a la firma Casino Club, pero la causa aún no tiene juez.
La jueza Florencia Maza, que recibió el requerimiento, se declaró incompetente y derivó el expediente a su colega Carlos Besi. Ahora éste debe resolver si la acepta o no. En caso de una negativa, la competencia será fijada por un tribunal de alzada.

La investigación impulsada por Ongaro se trata de una denuncia presentada hace dos semanas por el fiscal de Investigaciones Administrativas, Juan Carlos Carola, en el Juzgado de Instrucción 7, a cargo de Maza, por las presuntas irregularidades cometidas en el otorgamiento de la concesión del casino y la apertura de la tragamonedas ubicada en la calle Hilario Lagos (calificó de ilegal ésta última medida).

Carola no puso nombres y apellidos en la denuncia, aunque así habló de dos delitos (incumplimiento de los deberes de funcionario público y abuso de autoridad) y mencionó cargos: presidente, directores y auditor interno. La presidencia, cuando se otorgó la concesión en 1994 y luego cuando se autorizó la sala de tragamonedas, estaba ocupada por Miguel Erquicia. Este, al ser consultado por LA ARENA, dijo que no lee diarios locales y que "fue hace 15 años, es historia antigua".

Maza se declaró incompetente porque si bien estaba de turno cuando Carola entregó la denuncia, consideró que la competencia es de Besi atento a la fecha en que el titular de la Fiscalía de Investigaciones inició las actuaciones (11 de febrero). Si el expediente cambiara de juzgado, también cambiaría de fiscal.

Carola sostuvo que hubo "dos elementos del contrato de concesión, la inversión y el canon, que habrían sido ilegítimamente modificados con posterioridad a la firma del mismo por funcionarios del I.S.S." Por eso, indicó, no existió igualdad entre la adjudicataria y el resto de los oferentes. Además remarcó que en 1999, Erquicia y el gerente general de las Dafas, Mario Azcárate, modificaron el canon que debía abonar Casino Club, pasándolo de móvil a fijo (cuando el pliego habla del 13,33 por ciento o un monto mínimo de 120.000 pesos), y eliminando controles y fiscalizaciones.

Paralelamente a la cuestión judicial, el I.S.S. anunció que está negociando una mejora del canon con Casino Club, en tanto que la empresa anunció que está dispuesto a cerrar la sala de las máquinas tragamonedas, a mediano plazo, y construir un hotel de cuatro estrellas en los terrenos aledaños adonde funciona el propio casino.

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