"Es casi imposible una nueva ley de coparticipación"

El economista Nadín Argañaraz opinó que el escenario económico no acompaña para plantear el debate.

El sector de los comercios y los servicios es el que sufre la mayor presión tributaria del país. Ésta es la conclusión a la que se arribó durante una jornada que se realizó en Buenos Aires, convocada por la Cámara Argentina y de Comercio, y en la que se analizó la discriminación impositiva al sector comercial. En la oportunidad se dio a conocer un informe elaborado por el licenciado Nadín Argañaraz, titular del Instituto Argentino de Análisis Fiscal.

En diálogo con EL ANCASTI, el economista se refirió a la "puja" distributiva que existe entre Nación y Provincia por la falta de cumplimiento de la Nación del piso de 34 por ciento de la coparticipación.

- ¿En este escenario económico es posible una nueva ley de coparticipación federal?

- Una nueva ley de coparticipación requiere la unanimidad de gobernadores de manera previa al envío del proyecto de ley al Senado de la Nación. Si es por la distribución secundaria, es casi imposible que salga una nueva ley, porque ninguna provincia está dispuesta a ceder recursos a nadie, en este caso a otras jurisdicciones provinciales. La única llave que abriría una posibilidad es que la Nación ceda recursos para ampliar la masa coparticipable. Sería volver a un sistema donde se cumplan los coeficientes entre nación y provincias, respetando lo establecido por la Constitución Nacional.

- ¿Por qué éste no sería el momento para dar el debate?

- Argentina tiene que tener una discusión de fondo sobre su sistema de responsabilidades de gasto y potestades tributarias. Estamos en un momento difícil para discutir porque todos los actores están con déficit fiscal y por ende nadie quiere ceder nada. Pero habría que aprovechar el bicentenario para refundar fiscalmente el país. Pero el debate no debe pasar solamente por el reparto, sino que tiene que ir de la mano de cuál es el mejor sistema tributario que debemos tener desde el punto de vista de sus efectos sobre las decisiones de consumo e inversión y de su simpleza para abaratar todo lo posible el costo de pagar impuestos.

El ejemplo clave es el impuesto al cheque. A las provincias les llega un 15% de su recaudación y con razón quieren más. Pero primero hay que pensar cómo ir eliminando o reduciendo la alícuota de un impuesto altamente distorsivo como éste.

- En el informe presentado, Catamarca aparece como una de las provincias que ejerce menor presión impositiva al sector de comercios y servicios. ¿La menor carga tributaria es un beneficio para el sector?

- La decisión de fijar las alícuotas es de la provincias y de sus municipios. El lugar que ocupa Catamarca obedece a la decisión política que ha tomado al respecto. En un debate de fondo sobre la distribución de recursos en Argentina seguramente va a haber provincias que van a opinar que esa carga tributaria de Catamarca es posible porque recibe una alta proporción de sus fondos desde la Nación.

- ¿Qué opina de las versiones que indican que algunas provincias podrían emitir bonos?

- Creo que el Gobierno nacional va a evitar la emisión de cuasimonedas en las provincias. El problema va a ser que cuando una jurisdicción emita se van a empezar a sumar otras. La emisión de bonos no soluciona el problema del desfinanciamiento.

PARA MÁS DATOS

 Nadín Argañaraz es doctor en Economía, magister en Economía y licenciado en Economía.

- Director de Investigaciones del Instituto de Estudios sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana (IERAL) de la Fundación Mediterránea.

- Presidente del Instituto Argentino de Análisis Fiscal.

- Es autor y co-autor de cuatro libros. Es columnista de los diarios El Cronista Comercial, La Nación y Ámbito Financiero.

Comentá la nota