Casas para veteranos: el Gobierno habla de errores

El secretario de Obras, Carlos Gil, dijo que puede haberlos pero que "no hay amiguismos".
Tras los cuestionamientos de las dos agrupaciones que nuclean a los ex combatientes de Malvinas en la provincia, CEAS y 2 de Abril, ayer el Gobierno admitió que puede haber errores. "Acá puede haber errores, yo no descarto nunca que haya errores, ahora, intencionalidades, amiguismos, no", dijo ayer el secretario de Obras, a cargo del Ministerio de Infraestructura, Carlos Gil.

Los presidentes de CEAS y 2 de Abril, Roberto Arroyo y Walter Carrizo, respectivamente, aseguraron que 13 de los 25 titulares preadjudicados con viviendas en el sorteo de septiembre y 4 de los 5 suplentes, no son realmente veteranos de Malvinas, porque no figuran en los registros del Ministerio de Defensa de la Nación. Ayer mismo, con este diario como testigo, se comprobó en la oficina de Gil que al menos uno más de los preadjudicados no es veterano de Malvinas.

El secretario de Obras mostró certificaciones presentadas ante el IPV correspondientes a Roberto Varas, quien recibió la acreditación al derecho de vivienda y habló en nombre de los ex combatientes con Cristina Fernández en el acto vía videoconferencia, el 28 de diciembre último. Varas es uno de los cuestionados por las dos organizaciones (ver aparte).

Gil dijo que antes del sorteo, para estar en la lista, se pidió la certificación correspondiente. Al pedir este diario el expediente de otro de los preadjudicados puestos en tela de juicio, resultó que no es combatiente. Y el funcionario entonces se desdijo sobre cómo se había hecho el proceso de sorteo y preadjudicación. Los hechos fueron así:

El secretario de Obras aseguró primero que las certificaciones se pidieron antes de armar la lista que entró a sorteo. "Eso se pidió antes, se verificaron, es decir, entraron al sorteo porque se sortearon en grupos". Agregó "por ejemplo los discapacitados deben reunir ciertas condiciones, lo mismo ocurrió con los ex combatientes de Malvinas".

El funcionario dijo que por eso después se dejó afuera el caso de David Ayllón, un ex combatiente de La Tablada a quien ya le notificaron que no le darán la casa porque la ley habla de un 1% de cupo exclusivo para ex soldados de Malvinas. "La verdad que no puedo aclarar por qué aparecía (en el sorteo) o por qué no. Ahora que se pueden cometer errores, se puede. Y eso no quiere decir ineficiencia en el trabajo", dijo Gil.

Consultado sobre los nombres de mujeres que aparecen entre los preadjudicatarios, respondió que "es probable que la inscripción esté a nombre de ella, esto es una conjetura mía, y que el ex combatiente forma parte del grupo familiar".

Este diario le pidió al funcionario que además de los certificados de Varas, mostrara los del resto de las personas que las agrupaciones ponen en tela de juicio. Gil se negó diciendo que "si hay algo que, no quiero decir me molesta, no quiero decir me subleva, pero no me parece justo, me parece urticante, es que la carga de la prueba la tengamos nosotros. La carga de demostrar que no son veteranos la tiene quien dice que no son veteranos".

Luego, el funcionario aseguró que sí podía "mostrar todo" a este diario, en referencia a las certificaciones caso por caso, pero repitió que no le corresponde. Ante la insistencia de la periodista, de que le buscaran toda la documentación y volver más tarde a buscarla, Gil respondió con una negativa argumentando que "no, porque nos vamos a poner en la misma". Luego, ofreció que la periodista elija uno de los nombres cuestionados al azar y que él pediría de inmediato los antecedentes. DIARIO DE CUYO seleccionó a Roberto Domingo Ortíz, beneficiado gracias al número 24 en el sorteo. Gil pidió por teléfono hablar con Silvia Cordero, del departamento Adjudicaciones y le pidió los datos de Ortíz.

Mientras se esperaba el pedido, Gil analizó que "la ley habla del teatro de operaciones y las Islas, pero hay quienes hablan de un círculo alrededor de las Islas. Entrar en una discusión de esa naturaleza no tiene el más mínimo sentido". Y dijo que cree que a ningún ex combatiente se le ha dado una llave todavía, porque ninguno quería en el primer barrio entregado, y las adjudicaciones se hacen por elección del lugar de los beneficiarios según el orden de salida en cada grupo.

Al llegar Cordero, le leyó a Gil el expediente de Ortíz, donde consta que el preadjudicatario reconoce que no participó en la Guerra de Malvinas sino en la Operación Independencia contra Montoneros de Tucumán.

Consultado entonces sobre si en realidad la certificación de ex combatiente de Malvinas se pidió después del sorteo, Gil respondió que "es probable", desdiciéndose de lo asegurado anteriormente. Y agregó "de todas maneras, ésto (el caso Ortíz) no está todavía "informado" -aprobado por los abogados del IPV- y no le corresponde la casa".

Sobre cómo seguirá entonces el proceso, el secretario de Obras dijo que "seguramente va a entrar un suplente por orden de sorteo". Y repreguntado sobre cómo se actuará si no alcanza con la cantidad de suplentes, dijo que "no lo sé, lo resolveremos en su momento, sortearemos de nuevo, buscaremos la forma de mantener la ecuanimidad". Precisó que la hipótesis de sorteo nuevo no significa dar marcha atrás con el que se hizo en septiembre, sino que "a medida que vayan cayendo, iremos poniendo los suplentes, y si los suplentes no cumplen por alguna circunstancia, se hará algún sorteo, pensaremos en algún mecanismo que mantenga la transparencia".

DIARIO DE CUYO le preguntó a Gil si hubo negligencia, al poner en una lista de sorteo para veteranos de Malvinas a alguien que no lo es. Respondió "yo no acepto la palabra negligencia, podrá haber errores, podrá ser un mecanismo que no es del todo lo idóneo que pretendemos pero es muy fácil mirar desde afuera cuando uno hace algo y decir que está mal. Las bases de datos pueden tener sus errores pero estamos revisando caso por caso.¿Cómo hacemos para revisar caso por caso 40 mil casos para ver si los metemos en el sorteo? Es mucho más fácil sacar un grupo y revisar ese grupo y prever una suplencia. Si no cumple, veremos los mecanismos". Sobre si el IPV pudo haber anotado a ex combatientes en general sin preguntar si es de Malvinas o no, respondió "es probable, pero no lo puedo asegurar porque no he estado presente".

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