Las casas de Sol Obras ya tienen problemas.

Los vecinos del nuevo plan de viviendas se quejan porque las casas no fueron entregadas en las condiciones que correspondían. Tienen problemas estructurales y no cumplen con lo prometido.
La comitiva oficial integrada por el vicegobernador Luis Campo y el intendente Francisco Torroba, entre otros, entregó el martes pasado un grupo de 36 viviendas a sus adjudicatarios.

Pero a pocas horas del acto inaugural, los recientes habitantes de este muevo barrio ya hicieron públicas sus quejas por múltiples problemas que se presentaron en sus hogares.

Verónica Rincón recibió una casa ubicada en la calle Callaqueo y contó que "nada funciona como debería, por ejemplo las canillas están mal conectadas, rozan con los azulejos y no giran". Además explicó que no le anda el gas, a pesar que la empresa Camuzzi Gas Pampeana pasó ayer a verificar la instalación, pero ni la cocina ni el termotanque funcionan.

La señora Rincón dijo que tampoco se puede bañar, ya que la ducha está mal conectada, en vez de estar ubicada en el medio de la pared correspondiente, está a un costado, lo que implica tener un pie adentro y sacar el otro fuera del borde para poder ducharse. Asimismo, la casa fue entregada con otros detalles que la adjudicataria detalló: "las paredes rasposas, algunos vidrios rotos, el machimbre del techo desclavado, la pileta de la cocina pierde, las tapas de luz levantadas porque las paredes están torcidas, y las puertas no cierran e incluso algunas están rotas".

"El miércoles fui al IPAV y de ahí me mandaron a Vialidad Provincial, en donde me dijeron que me iba a visitar el ingeniero para realizar una inspección, pero nunca vino", explicó Verónica. Se dirigió una vez más a Vialidad, pero no recibió respuesta alguna.

"A nosotros no nos están regalando nada, la tenemos que pagar, pero nos dan una casa que no sirve y no somos los únicos en el barrio a los que nos pasa esto", continuó explicando. Por último señaló que sólo pide es una "casa como la gente".

Otro caso.

Otra de las vecinas, que vive a escasos metros de la señora Rincón, sufre otros inconvenientes. Al habitar la nueva casa, Olga Santomingo descubrió que el agua del tanque estaba podrida. Por esa razón procedió a vaciarlo, pero para su sorpresa, la pared interior se empapó de humedad. También contó que la mesada estaba rajada, y que la pileta y el baño se rebalsan apenas corre un poco de agua. Incluso la pared de la pieza trasera estaba rajada y el lavamanos le fue entregado con su parte inferior salida y apoyado en el esquinero.

La señora Santomingo relató que "la jabonera estaba pegada con cinta adhesiva" y que cuando limpiaba los azulejos del baño se cortó un dedo debido a las precarias terminaciones. "Esto no es una vivienda digna como prometieron, ya hablé con el IPAV y me dijeron que tenía que hablar con el ingeniero, pero nunca me atendió", explicó la adjudicataria.

Del mismo modo, contó que las térmicas saltaban con facilidad. "Me dijeron que no me preocupe porque las casas tenían seguro, pero yo me preocupo por lo que le puede pasar a mi hija", señaló finalmente.

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