Casaretto: "Debemos pasar de una actitud confrontativa al diálogo"

El lunes 15 de diciembre de 2008, mucho antes de que el Papa hubiera alertado sobre "el escándalo" de la pobreza en la Argentina, el obispo de San Isidro, monseñor Jorge Casaretto había advertido sobre un "recrudecimiento de la pobreza" que no se veía desde principios de 2007.
"Estamos en una situación de alerta y preocupación", expresó en aquella oportunidad en entrevista con un canal de televisión porteño.

Hoy, la realidad demuestra que el problema ha crecido dramáticamente y que, lo que es peor, no se vislumbran programas serios que se encaminen a una solución sustentable. En diálogo con EL LIBERAL, Casaretto abogó por dejar atrás las actitudes confrontativas para priorizar el diálogo en busca de políticas de Estado contra la pobreza.

- ¿Cuáles serían los tres principales problemas sociales de nuestro país?

- En realidad no se puede hablar de esta problemática de modo numérico. Se trata de recuperar los grandes valores que deben animar nuestra vida. Nuestra fe en Dios. Un marco ético profundo. Los obispos, en el mes de noviembre de 2008 hemos dicho que debemos caminar hacia el Bicentenario y entendemos como tal no una fecha concreta sino el lapso de seis años, tomando como eje de preocupación la pobreza y la exclusión social. Los obispos hemos dicho que sería un gran bien para nuestro país que todos, los gobernantes y las distintas organizaciones de la sociedad, asumamos esta dimensión de la pobreza como una verdadera prioridad.

- ¿La Iglesia tiene una propuesta que ayude a encontrar una solución a la pobreza?

- Nosotros estamos planteando la necesidad de un camino que comprenda el diálogo, la búsqueda de consensos y por fin la elaboración de políticas de Estado. ¿Cómo entendemos los términos de este camino? Una de las características de nuestra sociedad es el exceso de fragmentación. Por lo tanto, creemos que debemos pasar de una actitud confrontativa a un encuentro en el diálogo. Una valoración de las verdades que los otros tienen y una compatibilización de las mismas con la propia verdad.

- ¿Cuál es el sentido del diálogo?

- Dialogar para encontrar acuerdos y tratar que esos acuerdos se fortalezcan transformándose en políticas de Estado, que trasciendan los distintos gobiernos que van pasando. Por supuesto que esto es una tarea de todos los argentinos y en todos los niveles, tanto municipal, provincial como nacional.

- Juan XXIII dijo que "por el cansancio de los buenos se pierde el mundo", usted ¿qué opina de ello?

- Ya no recuerdo mucho esta frase de Juan XXIII, pero siento un enorme afecto por él y un gran respeto por todo lo que fue su magisterio. Creo que es verdad que a veces los buenos pueden cansarse. Pero también es verdad que Jesús nos invita a perseverar en nuestros propósitos cristianos y a permanecer junto a Él y plasmar los valores del evangelio. Por tanto, yo espero que los buenos no se cansen y siempre rezo para que los que hemos sido tocados en nuestro corazón por el mensaje de Jesús, incansablemente podamos concretar este mensaje en la vida de todos los días.

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