En casa, juega sólo con rivales de segunda línea.

En 2001 se dio la última visita de un equipo del Top Ten Mundial; limitaciones para invitar a las potencias.
A Manu Ginóbili las lesiones le jugaron una mala pasada cuando tuvo las posibilidades de desempeñarse ante su público. No actúa en el país desde 2006, previamente al Mundial de Japón. Pero más allá del magnetismo que despierta su figura, el seleccionado nacional no recibe a un rival de gran jerarquía desde 2001, cuando derrotó a Lituania, que había logrado unos meses antes la medalla de bronce en los Juegos Olímpicos de Sydney. Aquel partido fue en el estadio Héctor Etchart de Ferro, como ensayo para el Premundial de Neuquén, y significó la última visita de un Top Ten al país, según el ranking de la FIBA.

Desde entonces, el torneo Súper 4 y los amistosos que logró organizar la CABB fueron con selecciones de segunda o tercera línea. Nos visitaron Brasil, Uruguay, Cuba, España (vino con un equipo alternativo), Venezuela y Polonia. Próximamente, llegará Australia, ubicada en el décimo lugar del ranking mundial. El primer encuentro será en tres días, en Bahía Blanca. Los australianos también participarán del Súper 4, que comenzará el 2 de agosto, junto con la Argentina, Uruguay y Brasil (no está entre los 15 primeros del ranking, pero cuenta, ahora, con cuatro jugadores de la NBA).

"Sólo se podría traer una potencia en etapa de preparación para algún torneo importante. Es imposible en otro momento porque sería carísimo. Para invitar a Alemania, Francia o Rusia habría que gastar entre 250.000 y 300.000 dólares. El cachet debe estar entre los 50 a 70.000 dólares, y a eso habría que sumar los gastos de viajes, alojamiento de primera clase y seguridad. Para recuperar algo, habría que disponer de un gran estadio y poner la entrada popular a 80 o 100 pesos, y a las plateas a 150 la más económica", explicó Germán Vaccaro, presidente de la CABB.

Como sucede en el fútbol y el rugby, a la selección siempre le convendrá jugar en el exterior por cuestiones puramente económicas. La Argentina recibe decenas de ofrecimientos porque es la N°1 en el ranking mundial y porque sus jugadores son figuras en las ligas más importantes del planeta. Sus próximos destinos son Río de Janeiro, Puerto Rico, antes del Premundial en la Isla Boricua y, eventualmente, México.

En vísperas de torneos de alta trascendencia, como un Preolímpico, las invitaciones suelen ser masivas, pero se elige en cuál competir de acuerdo con el lugar donde se desarrollará el certamen para el que se está entrenando. Sucedió antes de Pekín 2008, cuando el equipo participó de una serie de partidos en Europa.

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