Casa del IPAV está abandonada desde hace 12 años en Mauricio Mayer

Dos situaciones insólitas en la localidad: por una lado, una unidad en mal estado no puede ser reparada. Por el otro, un matrimonio que habita una casa desde hace un año quiere pagar pero no le cobran.
Una casa del Instituto Provincial Autárquico de la Vivienda (IPAV) permanece abandonada desde hace 12 años en Mauricio Mayer. Se encuentra a unos metros de la posta sanitaria y en su patio han crecido malezas de todo tipo. Lo insólito es que una vecina de esta localidad quiere invertir una buena suma dineraria para ponerla en condiciones y habitarla, pero desde el organismo no se lo permiten.

Así lo reveló el intendente Celestino Folmer, en diálogo con LA ARENA. "Esa vivienda la dejó hace muchos años una familia que se mudó a Trenque Lauquen a trabajar en un campo y nunca más volvió", recordó el jefe comunal. Indicó que hace tres años ese inmueble se remató en el Colegio de Martilleros de Santa Rosa y fue comprado por el IPAV. Las puertas fueron trabadas y en el año 2007 un tornado voló las chapas de la casa, causándole otros daños de magnitud. "Su estado es desastroso, debe haber todo tipo de alimañas adentro", dijo Folmer.

El intendente reveló que una jubilada tiene interés en arreglarla completamente para después habitarla. La mujer vive actualmente con sus hijos y desea independizarse. "En los últimos tres años presenté varias notas en el IPAV, la última hace diez días por mesa de entradas y dirigida a Julio Rojo (presidente del organismo), pidiendo que se la adjudiquen a esta señora, pero aún no recibí ninguna respuesta. En ocasiones anteriores me respondieron que ellos se iban a encargar de refaccionarla, pero sé perfectamente que el Estado demora mucho tiempo. En cambio, un particular puede hacerlo más rápido", señaló Folmer.

La situación es inaudita, sobre todo teniendo en cuenta la alta demanda habitacional. "Es algo inédito. Pero el IPAV tiene tantos frentes e incendios por apagar que no puede estar en todos lados. De cualquier manera, en este caso puntual, tiene la solución en la mano porque hay una señora interesada en arreglarla", agregó el jefe comunal.

Otro caso extraño.

En el año 2006, el IPAV sacó a remate una vivienda que había sido habitada por José Gareis, ex jefe del Registro Civil de esta localidad, ya fallecido. Sobre esa casa pesaba una ejecución hipotecaria por falta de pago de cuotas e impuestos provinciales y municipales. La subasta finalmente fracasó porque no se presentaron compradores. Como el inmueble no estaba escriturado a nombre del adjudicatario pasó nuevamente a manos del organismo provincial y más tarde fue adjudicado a un joven matrimonio de esta localidad con tres chicos.

"Me siento muy conforme y feliz porque ya tienen la tenencia precaria pero hay un problema: hace un año que están viviendo y todavía no le mandaron las boletas para pagar las cuotas", dijo Folmer y agregó: "Hace unos días estuve en el IPAV moviendo el expediente porque ellos quieren pagar y sería mejor para el Instituto empezar a cobrar", finalizó.

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