La Casa Gris, "estímulo y meta"

El intendente Miguel Lifschitz no descartó la posibilidad de suceder a Hermes Binner en la Casa Gris, en 2011. "Ser gobernador de Santa Fe no deja de ser un estímulo y una meta por demás de atractiva, pero no es un tema que me quite el sueño", dijo en la capital provincial, en el marco de la inauguración de una muestra del Museo de Arte Contemporáneo (Macro). Aún cuando recién esta semana Binner cumplirá su primer año de gobierno y todavía le faltan tres para terminar el mandato, la definición de Lifschitz comenzó a alentar la sucesión y también las chances de otro de los anotados en la grilla: el ministro de Gobierno y Reforma del Estado, Antonio Bonfatti.
Lifschitz opinó también que Binner "trabaja en políticas de estado a largo plazo" y "no para cuatro años", así que "los primeros resultados de su gestión" recién comenzarán a verse en 2009. Así respondió a una pregunta sobre el estilo político de Binner: "Creo que, independientemente de quien sea el próximo gobernador, nosotros gobernamos en general con una idea de largo plazo, lo hicimos en Rosario y ahora lo está haciendo Hermes en Santa Fe. Yo estoy concretando proyectos y obras que inició él hace 10 o 12 años. Creo que eso es lo importante, generar políticas de Estado", comentó el intendente rosarino.

-Pero, a usted ¿le gustaría ser el próximo gobernador? -le preguntó un colega del diario Uno de Santa Fe.

-Creo que ser gobernador de la provincia no deja de ser un estímulo y una meta por demás de atractiva, pero no es un tema que me quite el sueño. Formamos parte de un proyecto político que venimos trabajando desde hace más de 30 años y nuestra aspiración más importante es lograr que vaya avanzando y creciendo -contestó el intendente.

Lifschitz estuvo en Santa Fe en la presentación de una muestra del Museo de Arte Contemporáneo de Rosario, así que aprovechó para ensayar definiciones políticas en su diálogo con la prensa. "¿Qué balance hace de primer año de gobierno de Binner, en la provincia?", le preguntaron.

"En mi experiencia todos los años han sido difíciles. Siempre hay algo -afirmó Lifschitz-, una crisis económica o un problema social o las elecciones o fenómenos climatológicos. Son cuestiones que tienen que ver con una Argentina que todavía no logró encontrar un rumbo y una estabilidad económica, institucional y política".

El intendente hizo un balance del año: "Nadie a fines de 2007 podría haber imaginado todo lo que pasó. El conflicto agropecuario que empezó en marzo y duró cuatro meses alteró toda la agenda política y produjo un impacto económico muy importante". Recordó que luego "vino la crisis internacional que, si bien no tuvo grandes efectos en la región, probablemente sí los tenga en los próximos meses". Sin embargo, fue optimista: "Estamos en una situación bastante mejor que en otros momentos, con una realidad productiva y de desarrollo importante que nos va a servir para sostener el empleo. Por otro lado, me parece que se abren buenas oportunidades si el gobierno nacional acierta con las políticas macroeconómicas", opinó.

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