La Casa Blanca supervisará los interrogatorios a terroristas

Obama creará un cuerpo de elite con agentes del FBI, la CIA y otras agencias. Responderá directamente al Presidente. También se nombró un fiscal especial para investigar casos de torturas y otros abusos en Irak y Afganistán en la era Bush.
La CIA padeció ayer dos grandes reveses. El presidente Barack Obama anunció la creación de un equipo de elite que tendrá a cargo los interrogatorios a los sospechosos de haber cometido actos terroristas. El nuevo equipo funcionará en el FBI. Y, si bien agentes de la CIA apoyarán su trabajo, el equipo estará presidido por uno de los jerarcas del FBI y estará controlado directamente por la Casa Blanca.

Paralelamente, el Ministro de Justicia estadounidense, Erick Holder, anunció ayer la designación de un fiscal independiente que investigará los abusos y torturas que cometió la CIA durante el gobierno de George Bush que el nuevo equipo tendrá totalmente prohibido instrumentar.

Ambas decisiones son dos caras de una misma moneda. La consigna es "nunca más". El objetivo es no repetir los errores del pasado. Pero ¿podrá la Casa Blanca lograr que la CIA no torture más? ¿Castigará a quienes torturaron o los perdonará, diciendo que cumplían órdenes, como sucedió en algunos casos en la Argentina?

Documentos oficiales desclasificados ayer indican que, durante el gobierno de Bush, agentes de la CIA no sólo amenazaron de muerte a los detenidos ilegalmente en cárceles clandestinas en el exterior sometiéndolos a todo tipo de torturas sino que, además, amenazaron con matarles a sus hijos.

Los ejemplos abundan. A Khalid Sheikh Mohammed, uno de los supuestos cerebros de los atentados terroristas del 11 de setiembre, le dijeron concretamente que, si tenía lugar un nuevo atentado terrorista en EE.UU., se olvidara se sus hijos porque los iban a matar a todos. En otro interrogatorio, un agente pinzó la arteria carótida de un detenido hasta que comenzó a desmayarse, para luego despertarlo a las sacudidas. El interrogador lo hizo tres veces. A Abd al-Nashiri, el presunto autor del atentado contra el USS Cole, un barco de guerra atacado en Yemen, le dijeron que iban a violar a la madre enfrente suyo, después de haberlo amenazado de muerte con una pistola y una perforadora eléctrica en su sien.

Frente al creciente número de evidencias, el ministro de Justicia decidió nombrar a un fiscal independiente, John Durham, quien deberá determinar "si hubo leyes federales que fueron violadas en relación con los interrogatorios de algunos detenidos en el exterior":

Si bien Holder dijo en un comunicado de prensa que la investigación del fiscal no significa que habrá demandas automáticas en contra de los agentes de la CIA encargados de lo interrogatorios, sin duda, las puertas para que eso ocurra han sido abiertas.

En una carta publicada en el sitio Politico.com, el director de la CIA, Leon Panetta, expresó su descontento respecto a la decisión de Holder diciendo que se trata de una "historia vieja". "Como director (de la CIA) en 2009, mi principal interés, cuando se trata de un programa que ya no existe, es estar del lado de aquellos agentes que hicieron lo que les pidió su país y que siguieron las guías legales que les dieron". Más aún, Panetta envió un email a todos los agentes de la CIA prometiéndoles que defenderá a todo aquel que hubiera cumplido con las órdenes.

En el comunicado, Holder dejó en claro que su decisión no implica un desacuerdo con Obama. "Comparto con el Presidente la convicción de que como país debemos, en la medida de lo posible, mirar para adelante y no para atrás cuando nos topamos con temas como éste", dijo, y agregó: "Mientras que el Ministerio cumplirá con su obligación de dar el primer paso para investigar si hubo violaciones de la ley, no permitiremos que descarrile nuestro trabajo importante de proteger al pueblo estadounidense".

En ese contexto, Obama confirmó ayer la creación de un grupo de interrogadores de elite que suprime el liderazgo que tenía la CIA en materia de interrogatorios en casos de sospechosos de terrorismo detenidos en el extranjero.

Uno de los voceros de la Casa Blanca, Bill Burton, explicó que, de ahora en más, durante los interrogatorios los miembros del grupo operarán respetando la reglas del juego enunciadas en el Manual de Campo del Ejército.

Agentes de la CIA trabajarán con el grupo de elite, pero el jefe del grupo será un agente del FBI, quien será el encargado de hacer respetar las reglas del Manual incluso en los casos en que un detenido sea trasladado a un país extranjero.

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