Caruso Lombardi ya entendió por qué la Academia está en apuros.

RACING: En ocho días el director técnico se encontró con demasiados problemas: cinco jugadores lesionados, refuerzos lejos de su nivel, un grupo muy golpeado anímicamente y sin garantías en un puesto clave: el arco.
Seguramente, el domingo 11 de febrero, cuando Ricardo Caruso Lombardi recibió el llamado del presidente de Racing, Rodolfo Molina, que le comunicó que era candidato para ser el entrenador de la Academia, el técnico no imaginó estar en medio de una situación tan compleja como la que hoy vive. En principio, tiene que enderezar el rumbo de un equipo que está en la zona de la Promoción y con serias limitaciones futbolísticas. Pero para solucionarlo necesita contar con un plantel que le ofrezca respuestas y allí radica el inconveniente: tiene cinco jugadores lesionados (cuatro de ellos titulares), no encuentra garantías en los arqueros y los refuerzos que sumó el club para el torneo están lejos de su mejor forma física. Apenas ocho días fueron suficientes para que el DT entienda por qué el club llegó a tan crítica situación.

La apuesta de sumar a Caruso Lombardi estaba vinculada con la experiencia que tiene el técnico en situaciones como la que hoy vive la Academia. Es un especialista a la hora de imprimir optimismo en sus jugadores y en sacarle aquello que otros no logran. Pero ahora todo eso será más difícil que en otras oportunidades, como cuando condujo a Argentinos Juniors y a Newell´s.

Aun cuando el entrenador asegura que cuenta con un buen plantel y que saldrán adelante, la imagen y las palabras de Caruso, tras el empate con Argentinos 1-1, reflejaron una realidad innegable: este grupo no le ofrecen las garantías que él imaginaba.

"No estamos en un momento como para sufrir este tipo de cosas. Cuando uno pierde puntos así (por el empate con Argentinos), le parece que es imposible alcanzar a los demás. Pero vamos a salir adelante", dijo. Las palabras del DT siempre tienen una cuota de ánimo, aunque también acepta las complicaciones que observa por delante.

Ayer se conoció la noticia de que Franco Peppino estará tres semanas inactivo por una distensión en el recto anterior de la pierna derecha. Esta lesión complicó aún más el panorama, porque el defensor es el quinto jugador del plantel que está afuera por una lesión. Se suma a Marcos Cáceres, Lihué Prichoda, Rubén Ramírez y Franco Zuculini. Este último iba a esperar una semana más para regresar al equipo, aunque ante esta situación podría jugar el sábado próximo frente a Tigre.

Lo que se supone puede ser una solución inmediata, acarrea otra dificultad: si Zuculini regresa al equipo titular deberá salir Franco Sosa, que tiene que cumplir con una fecha de suspensión. El defensor estaba jugando por el artículo 225, justamente por la lesión que el mediocampista sufrió con la selección Sub-20.

Una de las variantes para ocupar un lugar en la mitad de la cancha podría ser Claudio Yacob, pero el volante arrastra algunas molestias en los aductores, producto de que no pudo hacer una buena recuperación después de su operación. Por eso Caruso tomó la determinación de darle descanso y esperar que se ponga en condiciones para estar entre los titulares. Además, tampoco cuenta con Juan Carlos Falcón, uno de los refuerzos, porque el ex volante de Colón está lejos de su mejor versión y en los partidos en los que actuó, cuando comenzó el torneo, dejó en claro que le falta rodaje para ponerse al ciento por ciento.

Allí no terminan los problemas, porque en el ataque sigue sin encontrar variantes y los tres jugadores que llegaron al plantel para el Clausura (todos por pedido de Juan Manuel Llop), con la intención de sumar poder ofensivo, no respondieron a las expectativas. Tanto Rubén Ramírez como Lucas Castromán y Nicolás Vigneri no pudieron resolver los problemas que arrastra la Academia desde hace varios torneos. El primero no sólo está mal físicamente por no completar una buena pretemporada, sino que también sufrió una distensión en el cuádriceps derecho. Algo similar ocurre con Castromán, lejos de su mejor forma, mientras que Vigneri no rindió como se esperaba, además de no ser del gusto del nuevo entrenador.

Allí no termina la complicada tarea del técnico. El arco de la Academia es una verdadera incógnita. Los tres guardavallas que tiene el plantel no ofrecen garantías y Caruso Lombardi está en medio de una encrucijada: si mantiene en el puesto a Gustavo Campagnuolo o si le da la oportunidad a Pablo Migliore. El que parece no entrar, por el momento, en la consideración del técnico es José Luis Martínez Gullotta.

Demasiadas complicaciones para el entrenador de Racing. Su trayectoria está marcada por lidiar con situaciones así, aunque en esta oportunidad no cuenta con demasiado tiempo y tampoco con los mejores elementos. Lentamente comienza a advertir que el camino que deberá recorrer hasta el final del torneo será más sinuoso de lo que imaginó.

El rompecabezas

Ante tantas dificultades, Caruso Lombardi realizará hoy un ensayo táctico de cara al choque del sábado próximo ante Tigre. Claudio Yacob, Franco Zuculini y Juan Carlos Falcón seguirían fuera del equipo y Franco Sosa podría jugar como volante central. Pablo Migliore estaría entre los titulares.

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