Carsfe pide al gobierno modificar sus políticas

La entidad dice que el sector lechero se encuentra al borde del quebranto. Y que el último acuerdo firmado con una parte del sector no se está cumpliendo.
La Comisión de Lechería de la Confederación de Asociaciones Rurales de Santa Fe, mediante un comunicado de prensa, envió un "alerta" ante la situación que atraviesa el sector lechero que "se encuentra en un estado de quebranto, debido a los precios que debe vender su producción, con los agravantes de la falta de previsibilidad y frente a una industria que alarga los plazos de pago y amenaza con no retirar el total de la producción; lo que implica que el sector tambero continúe retirándose del negocio, produciéndose así una despoblación de los campos, expulsando mano de obra de muy difícil reinserción".

Desde la entidad se concluyó que "es por ello que instamos al gobierno nacional a un urgente cambio de política, necesaria para la continuidad de esta actividad, de lo contrario la producción lechera argentina se extinguirá al ritmo de las medidas equivocadas".

Varias aristas

El planteo de Carsfe tiene varias aristas que se atan a la aplicación desde la Nación, sin un consenso pleno, de un convenio. La firma del último acuerdo el 20 de octubre en la Quinta de Olivos, tuvo la aprobación de sólo tres grandes industrias, de dos Pyme y de la Junta Intercooperativa de Lácteos, que debió dirimir luego sus cuestiones internas al respecto.

Sin embargo, desde el lado de los gestores del acuerdo se promocionó la firma de todas las industrias, lo cual se corrobora como falaz por estas horas, cuando se están repartiendo las liquidaciones por la leche entregada el mes pasado.

Si bien las transformadoras de la materia prima continúan recibiendo el subsidio de 15 centavos por litro utilizado para los productos incluidos en la canasta básica, el promedio de pago por litro de leche al tambero alcanzará los 82 centavos, de acuerdo con el balance entre la leche destinada al mercado interno, al externo y dependiendo de la calidad.

De aquellos gloriosos cinco mil dólares en los que cotizaba la tonelada de leche en polvo hace unos meses, ahora la caída en picada pasó a los tres mil dólares en octubre, para ya estar en la franja de los 2.200.

Todos estos son aspectos desconocidos por la administración Fernández de Kirchner que pareciera ordenar, sin importar en el modo en el que se cumplan esas determinaciones.

Lo cierto es que los tambos están en su peor momento, las industrias deben enfrentar una exigencia que para algunas es posible sobrellevar, pero para las que no tuvieron buenos balances últimamente, será un caso perdido.

Sigue pasando el tiempo, continúa empeorando el panorama y sólo queda esperar una alternativa mejoradora, en tanto los tamberos ya proyectan sus medidas de fuerza.

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