Carrión se sube a la rueda de candidatos y busca su espacio.

Tras su expulsión del oficialismo el edil de Zelaya piensa en las próximas elecciones desde la oposición. El adelantamiento de los comicios le impidió conseguir su propio sello.
El edil por Zelaya Héctor Carrión quiere continuar dentro del Concejo Deliberante (HCD) y busca su espacio para dar pelea en las urnas el próximo 28 de junio.

Decididamente en la vereda opositora, tras su enfrentamiento con el gobierno, Carrión intentó armar su propio partido, pero el adelantamiento de los comicios no le permiten presentar a tiempo los requisitos para obtener su propio sello y busca concretar un acuerdo con algún partido provincial.

En las próximas horas el hombre que se identifica con el "peronismo revolucionario" cerraría acuerdos y asegura que ya tiene el listado de los 26 representantes que lo acompañarían, aunque tampoco se descarta que ingrese en una lista ya armada.

Aunque todavía intenta posicionarse dentro de la oposición, Carrión no está peor ubicado que el resto de los partidos interesados en las legislativas, al menos en los tiempos de armado y alianzas.

De hecho el oficialismo aún se encuentra envuelto en misterios y espera la vuelta del intendente Humberto Zúccaro de sus vacaciones para dar a conocer quiénes serán sus representantes.

En tanto, el peronismo disidente no termina de armar su espacio y se ve envuelto en una feroz interna felipista que cada vez suma más referentes, nombres y discusiones.

Por su parte el Paufe aún no decidió si se sumará con la triple alianza de Francisco de Narváez, Felipe Solá y Mauricio Macri o irá por su cuenta.

En este escenario Carrión no desentona y mientras busca por primera vez lanzarse en forma "independiente" se suma a la rueda de candidatos que buscan conservar su banca en el HCD.

Perfil

Durante poco más de tres años, Carrión fue un hombre de perfil bajo, al que sólo se le escuchaba la voz en público cuando en las sesiones del HCD solicitaba el tratamiento en conjunto de proyectos de comunicación.

Pero detrás de ese hombre casi anónimo, existía un militante de más de 20 años de carrera política, el cual se identificaba con la "doctrina peronista" y el sector rebelde de la masa popular.

Desde el propio gobierno local, despertaron el político que salió a mostrar sus uñas en medio de acusaciones que hubieran hundido a cualquier "cuatro de copas" como lo llamaban.

El intendente Humberto Zúccaro lo acusó –sin nombrarlo- de manejos poco claros con la venta de terrenos, tanto fiscales como con propietario, en su localidad. Carrión se defendió desde un primer momento.

Hoy una comisión investigadora conformada en el Concejo analiza su caso y en rigor, poco y nada ha logrado avanzar. Paralelamente hay una causa judicial que investiga el mismo tema.

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