Carrió reapareció, tomó distancia de Cobos y anunció que militará en la provincia

Tras semanas de ausencia, la líder de la CC reiteró que la convocatoria al diálogo es "una farsa", intentó minimizar el cortocircuito con Stolbizer y recordó que ya no integra la UCR; fuerte crítica de Randazzo
Tras varias semanas de ausencia, Elisa Carrió volvió al país en medio de fuertes críticas, haciendo un esfuerzo por negar una ruptura con sus aliados y con una revelación. Poco más de un mes después de haber sido electa diputada nacional por la ciudad, anunció que "militará" en la provincia de Buenos Aires.

La primera pregunta fue por su ausencia en la reunión que Florencio Randazzo mantuvo con el resto de los líderes del Acuerdo Cívico y Social (ACyS). Carrió volvió a defender su decisión de faltar y arremetió contra la Casa Rosada.

Escenario de batalla. "Nunca nos prestamos a la farsa. Creemos que las batallas se tienen que dar y ganar en el Parlamento y queremos prestigiarlo", afirmó. Enseguida, aunque en términos amables, cuestionó que Margarita Stolbizer, que sí estuvo con el ministro del Interior en la Casa Rosada.

"Respeto a Margarita, pero yo hubiese mandado a un motomandado (sic), porque el ministro mismo es un motomandado, alguien que sólo toma mensajes y los transmite a la Presidenta", lanzó. Completó con una advertencia con destinataria evidente. "El GEN no es el nudo central de la Coalición Cívico", asestó en alusión a la agrupación que lidera Stolbizer.

No obstante, intentó minimizar las diferencias que esta semana se agudizaron después de que la Coalición Cívica cuestionara con dureza a los dirigentes del ACyS que participaron de la reunión con Randazzo y de que Stolbizer respondiera al golpe con duras acusaciones.

"Hay algunas dificultades en la provincia de Buenos Aires, pero se van a resolver de la mejor manera posible. Además, la Coalición Cívica está en todo el país", indicó Carrió. Y añadió: "No tengo ningún tipo de animosidad con Margarita. Jamás hablá mal de las personas a las que ayude y sostuve a lo largo del tiempo".

Jugar a las visitas. El embate contra la Casa Rosada no se detuvo. "Uno no se tiene que prestar al diálogo de los que en nombre del diálogo siguen haciendo barbaridades. Hay que dejar de jugar a las visitas y defender a la sociedad, que es para lo que fuimos elegidos".

En este punto, fue consultada por la suerte de competencia interna que la enfrenta con Julio Cobos, con quien comparte aspiraciones presidenciales para 2011. Evitó definiciones tajantes, pero se encargó de tomar distancia. "Ya no soy radical y esos son problemas del radicalismo. Los conozco, son mis hermanos, pero, porque los conozco, sé cómo se manejan", chicaneó.

No obstannte, enseguida aseguró que la relación con sus aliados de la UCR, con Gerardo Morales a la cabeza, es "excelente". "Vamos a mantener unido al Acuerdo Cívico", afirmó en un intento de dar por tierra con los cortocircuitos que en las últimas semanas azotaron a la alianza electoral.

Hacia el final, cuando le preguntaron por su mudanza a la provincia de Buenos Aires, no sólo ratificó que tiene previsto cambiar de domicilio, sino que también trasladará su actividad política. "Voy a militar en la provincia", aseguró.

"Falta de respeto". Minutos después, Randazzo se convirtió en el encargado de cuestionar a la líder de la Coalición Cívica por su rechazo al diálogo convocado por el Gobierno.

"Es una falta de respeto al conjunto de los partidos políticos que han participado y participarán de esta mesa de diálogo con el espíritu y la grandeza de trabajar en conjunto para mejorar el sistema político argentino", señaló.

Comentá la nota