Carrió quiere a Cobos en una foto con la gente del Acuerdo Cívico.

Dice que "ayudaría muchísimo" a la campaña de la alianza que han hecho en Buenos Aires. Así, busca dar por superado el entredicho tras la reunión del Vicepresidente con De Narváez.
Elisa Carrió decidió poner punto final a la polémica por la foto Cobos-De Narváez. No sólo bajó el tono a sus fuertes cruces con el Vicepresidente -cuya fuerza integra la alianza de la UCR, la Coalición Cívica y el socialismo en la provincia de Buenos Aires- sino que además propuso que Cobos se sume a alguna actividad de campaña para aparecer en imágenes junto con los candidatos del Acuerdo Cívico y Social. "Ayudaría muchísimo", sorprendió la chaqueña.

La fundadora del ARI dijo que le "encantaría" que Cobos "pueda acompañar alguna vez a los candidatos" del Acuerdo Cívico en territorio bonaerense, pero también le exigió, como para que no todas fueran rosas, que "tenga cuidado con algunas conductas que puedan generar confusión en el electorado".

El reclamo de Carrió tiene lugar tras la foto que hace una semana se sacó el vice con el postulante de Unión PRO, Francisco De Narváez, que generó una discusión interna y devino en una impensada crisis en la alianza entre el cobismo, la Coalición Cívica y el radicalismo.

La foto se dio en el despacho del Vice en un momento caliente de la campaña. La Justicia investiga a de Narváez por una serie de llamados, desde un celular a nombre suyo, a Mario Segovia, más conocido como el "rey de la efedrina". Cobos expresó su "solidaridad" al candidato del PJ disidente.

En ese contexto, Carrió advirtió que "no sería capaz de sacarme una foto con un candidato de otro partido, porque generaría confusión. Si yo me saco una foto con Cristina de Kirchner o me saco con Carlos Reutemann, eso sería confusión electoral", dijo la candidata, que no mantiene un buen vínculo con el mendocino. Ambos aspiran a ser candidatos a presidentes del espacio en la contienda de 2011.

Por otra parte, la referente ubicó al Acuerdo Cívico y Social como "la única alternativa que garantiza la paz" una vez que transcurra el período electoral en el distrito bonaerense ya que, según pronosticó, "si sigue la lucha en el PJ va a ser violenta".

Así, la ex afiliada radical volvió a diferenciarse tanto de la lista que encabeza el ex presidente Néstor Kirchner, por el Frente Justicialista para la Victoria, como del sector disidente de Unión PRO, que lleva como postulantes a De Narváez y al ex gobernador Felipe Solá.

"De Narváez habrá puesto 60 ó 70 millones sólo en propaganda", aseguró. "Con que (la Unión PRO) me regale una gigantografía, gano América Latina", ironizó la referente sobre los gastos de campaña que está realizando el empresario.

Carrió encabezó ayer una actividad en un bar del barrio de Palermo, donde presentó las propuestas para el área de Salud, acompañada por los aspirantes a diputado: Ricardo Gil Lavedra y Enrique Olivera. Lo mismo harán con otros temas de aquí al domingo 28.

Para la chaqueña, tercera candidata a diputada nacional por la Capital Federal en la lista que encabeza Alfonso Prat Gay, "la salud en la Argentina se ha convertido en el gran negocio de los sindicatos" y se quejó de que "tenemos pésimas obras sociales, hospitales pobres y sindicalistas millonarios".

Por eso, apuntó que "hoy nuestro modelo de salud es el dengue, la gripe, la tuberculosis y el mal de Chagas".

Carrió se mostró confiada en que el día después de la elección, el Acuerdo Cívico estará en la lista de los vencedores, aun en la provincia de Buenos Aires, donde las encuestas lo dan tercero. "Hay un espíritu en el pueblo que está moviéndose por fuerzas históricas: esto hizo el '45 y el '83. Cuando uno recorre la Nación esto es así y no puede ser que en la provincia sea de otro modo", dijo.

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