Carrió quedó más aislada de su espacio

Carrió quedó más aislada de su espacio
Su negativa al diálogo con el Gobierno le trajo problemas con Stolbizer, la UCR y el socialismo
Quienes la rodean comparan este delicado momento con aquel sonoro portazo al bloque de la Alianza, cuando era una ignota y rebelde diputada radical opuesta al gobierno de Fernando de la Rúa.

Hoy todos hablan de diálogo, pero Elisa Carrió prefiere exhibir su vocación por la resistencia. Y esa vocación, expresada en la decisión de no concurrir al llamado del Gobierno para debatir la reforma política, le deparó una creciente soledad política de consecuencias imprevisibles para su espacio, la Coalición Cívica, y el Acuerdo Cívico que integran sus socios radicales, cobistas y del PS.

El primer y posible divorcio es el de Carrió con su aliada Margarita Stolbizer, que concurrió al diálogo con el Gobierno. La conformación de dos bloques en Diputados ?ARI y Unión por Todos, por un lado, y el GEN de Stolbizer, por otro?, dentro del mismo interbloque, estaría tomada, y seguiría idéntico rumbo al que ya expresó el presidente de ARI bonaerense, Horacio Piemonte, en la Legislatura provincial. Mientras disfruta de unas vacaciones en lugar desconocido, Carrió se prepara para otras quejas de aquellos sectores internos que aún le cuestionan su estrategia en las últimas elecciones.

"Quedamos golpeados, pero la sociedad nos va a terminar dando la razón", evaluó ante La Nacion un diputado del bloque que encabeza Adrián Pérez, para explicar la coyuntura, expresada en distancia y en frialdad con radicales y cobistas.

Otros incondicionales la defienden a ultranza. "Nacimos en la resistencia. A Carrió la llamaban los ministros de la Alianza, y no iba, menos va a ir a Casa Rosada cuando el lugar para discutir es el Congreso", afirmó el diputado Fernando Sánchez (CC-Capital). Patricia Bullrich (CC-Capital) reiteró: "Nuestro rol no es cogobernar, sino seguir siendo oposición".

Cerca de Stolbizer, que hizo públicas sus "diferencias" con Carrió, tienen dudas. "Queremos seguir con ellos, pero todo depende de Carrió. Si quiere destruir, destruirá", afirmó un dirigente de GEN.

La negativa de Carrió al diálogo despierta inquietud en sus socios. Tan es así que el titular del PS, Rubén Giustiniani, anunció ayer que conversará con su par radical Gerardo Morales la formación de una "mesa de conducción nacional" del Acuerdo Cívico con miras a 2011.

Dirigentes porteños de la CC le piden diálogo y reclaman una revisión de su fallida estrategia de no encabezar la lista de diputados en la Capital. Desde ARI reclaman un perfil de centroizquierda, camino que la diputada electa se dispone a explorar con el socialismo en el Congreso.

Ella desconfía de Julio Cobos, a quien ve detrás de la postura dialoguista de la UCR y de Stolbizer. Espera que estos días dejen claro que el llamado al diálogo es un fiasco para así salir fortalecida. Cree que su tiempo volverá en diciembre, para enfrentar desde su banca a Néstor Kirchner.

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