Carrió medita en silencio su próxima estrategia.

Carrió medita en silencio su próxima estrategia.
Cree que la muerte de Alfonsín "cambió el tablero político".
"La señora no está. Y no va a hablar con nadie", contestó una voz joven y femenina desde su departamento de Barrio Norte.

La señora, claro, es Elisa Carrió, que cumple por estos días con un autoimpuesto silencio público. Un silencio que comenzó luego de anunciar que no encabezaría la lista de candidatos de su partido en Capital, que continuó con la muerte de su padre político, Raúl Alfonsín, y que terminará -según hizo saber la propia líder de la Coalición Cívica- luego de Semana Santa.

Junto con el silencio comenzaron los interrogantes, compartidos por dirigentes de su propia fuerza política y de sus socios radicales. ¿Se trata de un retiro espiritual, de una depresión, o de una búsqueda de respuestas a preguntas sobre su fututo político, respuestas que hasta el momento no aparecen? "Ella dice que está todo bien. Parece que cuanto más difícil es la cosa, ella se lo toma con más calma", afirmó uno de los dirigentes de ARI con los que Carrió conversó en estas últimas horas.

Recluida en su departamento, o, en escasas salidas sociales, como la despedida del periodista parlamentario Armando Vidal, el jueves último, Carrió evita las declaraciones públicas y piensa sus próximos pasos.

"Cambió la episteme: la gente viró y deja de pensar tanto en los setenta, está revalorizando los ochenta y lo bueno de la democracia, la honestidad en la política. Eso es muy bueno", les comentó esa noche a distintos periodistas, todavía conmovida por la muerte de Alfonsín, que tenía una relación entrañable con Rolando Carrió, su fallecido padre y destacado dirigente de la UCR chaqueña.

Nada de internas

Según sus asesores, Carrió no dejó en ningún momento de hacer política, y sigue, al decir de un colaborador, "enchufada a 220". Es más: dejó precisas instrucciones de no hablar de candidaturas hasta su regreso. "Es preciso insistir que Elisa Carrió vive en serio el duelo de Raúl Alfonsín, así como también Pésaj y la Semana Santa; por tal motivo es que no va a hacer declaraciones hasta después de ese fin de semana", dijo ayer su vocero, Matías Méndez. El portavoz agregó que Carrió "trabaja en serio y en silencio por la unidad, ya que está convencida que éste es el espíritu de la Coalición, de muchísimos radicales y del propio Ricardo Alfonsín".

De todos modos, distintos dirigentes porteños se preguntan, en voz baja, cómo salir del problema. "Con su anuncio de no encabezar nos complicó. Los radicales nos preguntan qué vamos a aportar para sumar votos", apuntó un dirigente de la CC porteña. "Las dificultades aumentaron notablemente, aunque el acuerdo está firme", contestan desde la UCR, y afirman que si "Lilita va primera, todo sería más fácil".

Desde la CC especulan con que Carrió "tome una decisión importante y juegue alguna ficha" en estos días que restan. No descartan que revea su decisión y decida presentar batalla en Capital, aún a riesgo de perder en su distrito con su amiga Gabriela Michetti. "Tiene que jugar. Si no lo hace, esta situación favorable que hoy tiene el espacio la aprovechará (Julio) Cobos", dicen a su lado.

Luego de su periplo, que tal vez incluya un descanso en su Chaco natal, recorrerá la provincia de Buenos Aires con Margarita Stolbizer y los flamantes candidatos de ARI, Marcela Rodríguez y Horacio Piemonte. También en Capital para apoyar a Alfonso Prat-Gay, cuya candidatura aparece hoy algo debilitada.

"Por ahora, nada de hablar de candidaturas. Nos pidió paciencia para conducir la unidad", dijo ayer a LA NACION Patricia Bullrich, una de sus referentes porteñas, para resumir el espíritu de su jefa política.

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