Carrió desembarca en el conurbano.

Hará varios actos y visitas a sectores carecientes; buscan un acuerdo con el piquetero Alderete.
Catorce eventos en treinta calurosos días que destrozaron los nervios y los sueños de vacacionar de sus colaboradores más cercanos. Charlas con vecinos de barrios carecientes, visitas a comunidades terapéuticas, asentamientos, hospitales, obras de infaestructura sin terminar... En el comienzo de un decisivo año electoral, Elisa Carrió quiere demostrar que está preparada para gestionar, supuesto déficit que le achacan con constancia y sin piedad sus detractores dentro y fuera del Gobierno.

Por eso, preparó junto con sus colaboradores de confianza un enero pleno de actos en los que buscará mostrarse ejecutiva, rodeada de equipos técnicos que aportan soluciones en un momento en el que, según la líder de la Coalición Cívica, "la gente tiene que percibir que hay oposición".

El economista Alfonso Prat-Gay y la radical rebelde Margarita Stolbizer, pero también Enrique Olivera, Patricia Bullrich, Gerardo Conte Grand y el diputado piquetero Héctor "Toti" Flores acompañarán a Carrió en sus recorridas por la Capital y el conurbano bonaerense, con una meta en común: que la líder de la CC y los dirigentes que la rodean comiencen a ser vistos como una "alternativa de poder".

La movida tiene también como finalidad poner pie firme en el crucial conurbano, dónde las simpatías se reparten entre el kirchnerismo y el peronismo disidente de Eduardo Duhalde.

El recorrido comenzará mañana en Saavedra, cuando Carrió y Olivera, actual legislador y ex jefe de gobierno porteño, visiten las inconclusas obras de un polo educativo, una falla que desde la Coalición Cívica endilgan por igual a Aníbal Ibarra y Mauricio Macri. Dos días después, la ex diputada llegará a la comunidad terapéutica El Remanso, en San Miguel, la tierra del neokirchnerista Aldo Rico. Villa Lugano o un asentamiento en La Matanza (estaba por definirse aún) será el destino de la líder hacia el fin de semana, y quedan para los próximos días un hospital porteño, comercios de Once, barrios de Quilmes y una recorrida en Mar del Plata junto con su aliado radical Gerardo Morales.

La incursión por La Matanza, organizada por Flores, incluirá asentamientos en los barrios Nicole y El Porvenir, acuciados por falta de viviendas y recortes presupuestarios en los comedores populares. "Lilita va a llegar a lugares donde le tienen simpatía. Acá otros políticos no vienen porque están de vacaciones", dijo a LA NACION Flores, a su vez encargado de afinar los contactos con el líder piquetero de la Corriente Clasista y Combativa Juan Carlos Alderete.

Las negociaciones para que la CCC sea la pata piquetera de la coalición están bastante adelantadas. Además de la buena sintonía entre Carrió y Alderete, en la coalición aseguran que el ex aliado de Luis D´Elía "da con el perfil justo: nadie lo acusó de corrupción y dio salidas concretas a marginados en tiempos muy duros".

Para quienes se resisten a una confluencia entre la coalición y el Partido Comunista Revolucionario (PCR), cuya conducción integra Alderete, Carrió repite: "El problema de la Argentina es moral, no ideológico".

La presencia física de Carrió se complementará con carteles y afiches a lo largo de la costa bonaerense. "Prat- Gay+Carrió+Stolbizer", dirán los anuncios, con la cara de la ex diputada entre sus dos principales cartas para intentar derrotar al kirchnerismo en su territorio más sólido.

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