Carrió, la UCR y el PRO dejarán las sillas vacías

La Presidenta presentará la iniciativa para reformar el Código Electoral y las leyes de financiamiento y de partidos políticos. Dura carta de Lilita a Randazzo y críticas del resto de la oposición.
A pesar de que cuatro meses atrás el gobierno nacional convocó al diálogo para discutir la reforma política, 48 horas antes de la presentación del proyecto oficial, las fuerzas opositoras prácticamente desconocían los lineamientos principales de la iniciativa. Más allá de las diferentes posturas respecto del tema, ningún dirigente de la oposición tiene pensado asistir mañana al acto de lanzamiento en la Casa Rosada. A través de una carta, la titular de la Coalición Cívica-ARI, Elisa Carrió, respondió a la invitación del ministro del Interior, Florencio Randazzo: "No estando dadas las condiciones institucionales de carácter republicano, dado que su gobierno las viola sistemáticamente y en la convicción de que los escenarios mentirosos no refuerzan la democracia sino que la degradan, sepa usted disculpar nuestra ausencia expresa".

CC-ARI. La primera en salir a criticar la iniciativa del oficialismo fue la líder de la CC-ARI. Carrió sostuvo que, si bien coincide con ciertos aspectos del proyecto –como la obligatoriedad de las internas–, no era un tema de "la agenda de la Argentina de hoy" y se negó a acudir al acto que encabezará la presidenta Cristina Fernández de Kirchner. "Nunca vamos a formar parte del aplauso cómplice de la mentira institucionalizada que su gobierno y en especial Néstor Kirchner representan. Una Nación que espera diálogo en serio, no merece esto", agregó en su carta a Randazzo.

"Vamos a votar lo que sea correcto, aun cuando nos perjudique; esto quiero aclararlo perfectamente. Me parece que es correcto que las internas sean simultáneas y obligatorias, así como la limitación al financiamiento privado", explicó Lilita en una entrevista con Radio Continental. Pero alertó que la ley de reforma política propuesta por el kirchnerismo "es un nuevo intento de trampa del Gobierno".

UCR. "No vamos a ir al lanzamiento del oficialismo por tres razones: queremos esperar a que el proyecto llegue al Congreso, jamás vamos a ir a un acto de Cristina y además hay sesión en el Senado", expresaron desde el entorno del senador radical Gerardo Morales. Días atrás, en sintonía con su socia política, el titular de la UCR había explicado que "el tema en cuestión no debe ser el de la boleta unificada; la reforma electoral no es la prioridad. Lo que pasa es que el Gobierno quiere poner una cortina de humo para no hablar de la pobreza y del cambio en las políticas sociales".

PRO. Las críticas más fuertes contra la propuesta del Gobierno provinieron del bloque de diputados nacionales del PRO. "No podemos ir a aplaudir algo que no conocemos, pero por lo poco que se sabe nos parece pésimo, porque es un traje a medida de Néstor Kirchner", señaló el diputado macrista Christian Gribaudo.

Además, el legislador del PRO especificó que el Ejecutivo "no está preocupado por mejorar la política, que sería muy interesante y necesaria una reforma, porque hay enorme anarquía en el sistema político y electoral".

GEN. Su asistencia al diálogo con el Gobierno en julio pasado le valió el distanciamiento con Carrió. Sin embargo, ayer, la líder de GEN, Margarita Stolbizer, aseguró a este diario: "No iremos al acto. Vamos a analizar las propuestas. Nuestra posición es favorable a la reforma, pero analizaremos con cuidado para evitar las trampas. La prioridad es financiamiento, pero hay varias cosas más para decir y hacer que las que propone el PEN".

Socialismo. Desde el Partido Socialista explicaron que, si bien es muy probable que no asistan a la ceremonia K, aún tienen que discutirlo puertas adentro. "No conocemos el proyecto oficial, así que no podemos dar una opinión seria. Tenemos nuestros propios proyectos. Todo lo que beneficie a una buena reforma, lo vamos a apoyar", sostuvieron allegados al senador socialista Rubén Giustiniani. Para la diputada nacional Silvia Augsburger, los principales cambios tienen que estar vinculados con un Consejo Electoral independiente del Ejecutivo y con la boleta única.

Proyecto Sur. Otro de los sectores opositores que no terminaron de definir su concurrencia fue Proyecto Sur. "Si no tengo el proyecto, no voy", expresó el diputado nacional Claudio Lozano, quien se quejó por la escasa información que el Gobierno brindó sobre el proyecto. "Los trascendidos del mismo no son buenos. Estaríamos frente a una reforma que cae como anillo al dedo a las viejas estructuras partidarias y allana el camino a las nuevas fuerzas", especificó.

Bloque del SI. Aunque todavía falta dar la discusión dentro del bloque, el diputado nacional de SI Eduardo Macaluse explicó a Crítica de la Argentina que considera que no hay que ir a la Rosada porque la reforma está más hecha para cubrir una necesidad del Gobierno, que para democratizar".

OPINIÓN

Buscar más participación

Roberto Bugallo (Abogado constitucionalista)

Indudablemente, a lo que hay que apuntar es a mejorar la democracia, por lo que desearía que hubiera un consenso mayoritario sobre los puntos por debatir. Me parece sano el tema de buscar una mayor participación porque prácticamente el único ejercicio democrático que ha existido en los últimos años ha sido el voto. Es necesario, creo, explotar las otras formas de democracias semidirectas como son el referéndum o el plebiscito.

Por ejemplo, en Uruguay, junto con el voto se consultaron dos temas diferentes: la derogación de las leyes de impunidad y el voto de quienes residen en el extranjero y nadie se enredó.

Me parece acertada la posibilidad de la participación en elecciones internas, como por ejemplo las primarias en los Estados Unidos (aquí serían en forma directa y no a través de representantes), o las que rigen en la provincia de Santa Fe.

Hay también que limitar el tema de las reelecciones, principalmente la de los legisladores, y creo que es una buena posibilidad para eliminar las listas sábana.

Ir hacia el parlamentarismo

Eduardo Barcesat (Abogado constitucionalista)

Me parece favorable la realización de las primarias abiertas, esto es la posibilidad de que participen no solamente los afiliados sino todos los habitantes de la Argentina que están inscriptos en el padrón electoral. Esto es una manera de incidir en la conformación de las candidaturas y ayuda a la participación popular y a la calidad democrática. El otro aspecto es el tan proclamado proceso de tecnificación del voto, el voto electrónico, que permite conocer los resultados con antelación y que evitaría el manipuleo de los votos. La otra gran reforma es la que solamente puede ser hecha a través de una reforma constitucional, que es ir hacia un grado creciente de parlamentarismo. O sea que el Poder Ejecutivo salga y dependa del Congreso de la Nación, para que haya un control más cotidiano de la gestión de gobierno.

La reforma constitucional no debe estar ceñida por el pasaje a un modelo parlamentario, sino que tendría que abordar necesariamente los requisitos de la nueva arquitectura financiera mundial (deuda externa, dependencia tecnológica y régimen fiscal).

Comentá la nota