Con Carrió y Cobos, el radicalismo le hace su homenaje a Alfonsín

Pese a que compiten por el mismo espacio, estarán juntos en el palco de invitados.Por: Santiago Fioriti
Elisa Carrió creyó que su presencia podía quedar asociada a un acto de oportunismo político y había resuelto no asistir. Pero ayer lo pensó mejor: "Quiero ir, de corazón, si hasta estuvo en mi casamiento", le dijo a su vocero. La líder de la Coalición Cívica dejará de lado las diferencias con un sector de la UCR, y con el propio Raúl Alfonsín, y participará hoy del acto en su homenaje. Se cumplen 25 años de su histórico triunfo en las urnas y parece que nadie se lo quiere perder.

Alfonsín lo hizo: si no hay cambios de planes, Carrió podría compartir el palco de invitados especiales junto con Julio Cobos, con quien se disputa la UCR y al Partido Socialista como aliados para 2011. "Alfonso es tan grande que puede provocar este tipo de cosas", dijo uno de los jóvenes radicales que anoche trabajaba en la puesta a punto del Luna Park. En medio de la crisis que sufre el partido, el acto es para los militantes como un volver a vivir.

Se cumplen 25 años del regreso de la democracia y en el Luna, como en sus veladas memorables, habrá clima de fiesta. Radicales de toda la vida, ex funcionarios, artistas y diputados y senadores ya reservaron una butaca para no perderse detalle del homenaje.

Pero en la UCR también buscarán dar un mensaje a quienes seguirán el acto por TV: el protagonismo, además de Alfonsín, recaerá en la militancia joven. Detrás del sillón en el que se ubicará el ex presidente habrá una grada con capacidad para 300 personas. Allí se ubicarán chicos menores de 30 años, que llegarán de distintos rincones de la Argentina, como muestra de la "renovación partidaria".

No es casual que el acto sea organizado por la Juventud Radical que preside Juan Nosiglia, hijo de Enrique "Coti" Nosiglia. "La idea es reconocer al padre de la democracia, al único presidente que nunca tuvo que pasar por Tribunales y al abanderado de los derechos humanos" explicó a Clarín el vicepresidente de la agrupación, Nahuel Izabeta.

La situación política argentina hace que no sólo la foto de Alfonsín cotice en alza. Ver a Cobos y a Carrió en el mismo espacio, aunque más no sea fugazmente, hará que los reporteros gráficos también tengan que concentrar su mirada debajo del escenario. Ninguno tendrá el privilegio de subir: ese espacio, acaso como otra señal, sólo estará reservado para el presidente partidario, el senador Gerardo Morales, el único dirigente que tendrá derecho a usar el micrófono antes de oír las palabras de Alfonsín.

Los organizadores contaron anoche 6.400 butacas disponibles, pero esperan cerca de 10 mil personas. En la puerta del Luna se colocarán pantallas gigantes para que nadie se quede sin escuchar el discurso del viejo caudillo.

"Viene gente de todo el país, hay una expectativa increíble", decían quienes trabajaban en los preparativos. Los carteles que dominarán el estadio dirán "Somos la vida somos la paz" y, a tono con el mensaje, se exhibirán los videos de la campaña electoral de 1983. Un Alfonsín joven, verborrágico y soñador emocionará a la multitud.

Los jóvenes radicales nucleados en "Los hijos de la democracia", en la Franja Morada de Derecho y en la agrupación "Los irrompibles" arrancarán el homenaje bastante antes de las 18. Como lo hicieron cuando Alfonsín estuvo internado después de un grave accidente automovilístico, pasaran la noche en vigilia. El grupo se apostará en la puerta del departamento de Barrio Norte y se quedará allí hasta la tarde. Le darán el primer saludo antes de que salga para el Luna.

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