Carrió apuntó los dardos a sus socios y peligra el Acuerdo Cívico

En su andanada contra Cobos y Hermes Binner, la líder de la C.C. jugó en la cornisa. El dilema de la ruptura o estar unidos hasta 2011.
Si el Acuerdo Cívico y Social venía tambaleando desde hace tiempo, las últimas declaraciones de Elisa Carrió, contra Julio Cobos y Hermes Binner especialmente, terminaron por demostrar que las diferencias hoy son enormes.

"El Acuerdo funciona como acuerdo parlamentario, como acuerdo político está estancado". En esos términos describió un importante dirigente radical la situación que atraviesa la alianza formada por la Unión Cívica Radical, la Coalición Cívica, el socialismo y el GEN (de Margarita Stolbizer). En ese marco, la actitud de Carrió no parece estar favoreciendo.

Desde la Coalición Cívica, prefieren no hablar por ahora de 2011 y piensan en los acuerdos parlamentarios. "Hay un cansancio con algunas posturas, tanto de Cobos como también del socialismo, que acompañó en el tema AFJP y permitió el vaciamiento de la ANSES y también la Ley de Medios. Hay un hartazgo de estos ‘ni’", expresó una fuente que suele estar cerca de Lilita. "Y Cobos demostró lo que es, un especulador", agregó. Las críticas de Carrió hacia el vicepresidente son conocidas desde hace tiempo. En medio del conflicto del Gobierno y el Central, afirmó que "no se puede ser opositor y vicepresidente al mismo tiempo" y también que "a los ojos internacionales" Cobos "es conspirativo". Y ahí disparó también contra el resto del partido: "El era radical, rompe el radicalismo, lleva parte del radicalismo con Kirchner y después, cuando Kirchner pierde legitimidad, vuelve al radicalismo y el radicalismo lo acepta". En la última semana, Lilita se encargó de remarcar una y otra vez que Cobos "votó con el Gobierno" al aconsejarle a la Presidenta, desde la comisión bicameral, la remoción de Redrado.

Sin embargo, ahora también le empezó a pegar al gobernador santafesino, Binner, que es otro de los presidenciables del Acuerdo Cívico. "Confío en que la gente del socialismo no sea arrastrada por algún acuerdo entre Binner y Cristina Kirchner", aseveró, en relación con el tratamiento en el Congreso del Fondo del Bicentenario. Los socialistas se encargaron de salir a repudiar sus dichos y a aclarar que su postura era contraria al decreto presidencial (ver aparte).

En el radicalismo ya piensan en "sincerar las posiciones" para definir el futuro del Acuerdo Cívico. El presidente del partido, Ernesto Sanz, comparó la situación con la de un matrimonio. "Prefiero tener una separación madura y cada uno se va a su casa, que mantener una relación como la de esos matrimonios que durante mucho tiempo comparten el mismo techo pero ni se hablan", señaló.

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