Carrió apunta a Capital y la provincia de Buenos Aires

Por Jaime Rosemberg

"Veni, Fernandito, sacate una foto con Trapito" gritó Elisa Carrió mientras abrazaba a la enorme figura de plástico para las fotos. Fernandito, o el diputado Fernando Sánchez, aceleró el paso y se incluyó en la instantánea sin chistar, cerca de la líder de la Coalición Cívica, que lo esperaba divertida, junto a Alfonso Prat-Gay y Adrián Pérez.

Habían pasado las cuatro de la tarde y la tradicional Asociación El Trapito, en pleno barrio de la Boca, fue la sede elegida para el desembarco de los candidatos del Acuerdo Cívico y Social en pleno territorio macrista. Entre reclamos por mayor seguridad y contra la proliferación del paco, Carrió fortaleció ayer su estrategia, centrada en restarle votos a la principal favorita en Capital, Gabriela Michetti, y a su socio bonaerense, Francisco de Narváez. La pelea de fondo será, especula, en el distrito metropolitano.

"Estamos llegando a los 25 puntos en todo el país, y podemos llegar a los 30 en tres semanas", afirmó Carrió a La Nacion, mientras le entraba a una pizza con anchoas en la pizzería Banchero, en plena avenida Almirante Brown. Un rato antes había dicho que la alianza entre el ex presidente de Boca Juniors, Francisco de Narváez y Felipe Solá "está rota".

"El acuerdo está roto, esto la gente lo percibe y tiene miedo que los diputados de ese bloque pasen al kirchnerismo", sostuvo Carrió mientras caminaba por las calles cercanas al estadio de Boca Juniors.

Las declaraciones de Carrió remiten a una estrategia concreta: centrar todos los esfuerzos en obtener votos en la Capital y la provincia de Buenos Aires, distrito en el que Margarita Stolbizer y Ricardo Alfonsín compiten contra el ex presidente Néstor Kirchner y, sobre todo, contra el diputado Francisco De Narváez (Unión-Pro).

"La elección está nacionalizada, eso es un hecho. Y la gente percibe que somos la única oposición al kirchnerismo", dijo Carrió a La Nacion ya en la pizzería, junto a la peronista en la Coalición Cívica, Marta Velarde, y otros dirigentes que la acompañaron, en la última etapa del recorrido.

De buen humor, Carrió se mostró contraria a las agresiones violentas de ruralistas contra dirigentes del kirchnerismo, aunque estimó que el Gobierno "agredió al campo durante un año y medio" y que "hay lugares adónde mejor no ir".

Por último, la candidata se mostró confiada en "una victoria enorme" del Acuerdo el próximo 28 de junio y afirmó que su fuerza "está creciendo como quería que crezca a los largo y lo ancho del país".

Hoy, a las 14.30, Carrió y Prat-Gay visitarán la organización judía de derechos humanos Bnai Brith, y a las 18 estarán junto a Stolbizer y Alfonsín (que inauguró ayer su canal de tevé propio) en Lanús, en búsqueda de los votos independientes. Sólo está prevista una visita a Santa Fe, para la semana próxima, en apoyo a su socio socialista Rubén Giustiniani.

Comentá la nota