Carrió alienta un acuerdo en el Congreso con la UCR y el Pro

El jefe de bloque de su fuerza acordó con la UCR y con su par del macrismo trabajar juntos para conformar una mayoría parlamentaria a partir del 10 de diciembre
Elisa Carrió confirmó una vez más que está dispuesta a recuperar el protagonismo político perdido, aunque eso le cueste aceptar lo que hasta hace unos meses era impensado. Ahora bajó la orden al bloque de diputados de su fuerza, comandado por Adrián Pérez, de cerrar un acuerdo parlamentario amplio con la bancada de Unión PRO, la alianza que integran Mauricio Macri, Francisco de Narváez y Felipe Solá, para trabajar junto con el radicalismo en una agenda común a partir del 10 de diciembre. El propósito es recuperar la iniciativa que el kirchenerismo le birló a la oposición en los últimos meses y constituir una mayoría en el recinto cuando el Congreso haga el recambio legislativo.

Así se lo hizo saber Pérez al titular del bloque macrista, Federico Pinedo, el lunes durante una reunión que mantuvieron a solas para coordinar la estrategia de la sesión especial que hoy buscará anular los tarifazos de luz y gas.

Carrió lo confirmó ese día por la noche, en declaraciones a Todo Noticias. Dijo que hará un acuerdo legislativo con Unión PRO, aunque advirtió que "jamás integraría una lista electoral común" con esa fuerza. Y agregó que dialogó en los últimos días con Gerardo Morales, presidente de la UCR, para avanzar en esa agenda.

La decisión la enmarcó en "la actual situación de crispación" generalizada y en la certeza de que existe una "conspiración política similar a la que vivimos en 2001".

No es la primera vez que Carrió coquetea con el macrismo. Desde hace tiempo mantiene una relación de amor-odio con el jefe de Gobierno porteño que la lleva de decir que él "es su límite moral" a proponerle públicamente un diálogo nacional o un acuerdo electoral con Gabriela Michetti, como hizo en febrero pasado.

Tampoco es una rareza el trabajo legislativo conjunto. Pérez y Pinedo mantiene una excelente relación personal y suelen trabajar codo a codo en varios proyectos claves. Pero siempre son acuerdos parciales. Un ejemplo concreto: el 21 de mayo pasado, 50 legisladores de las principales fuerzas opositoras firmaron "un compromiso republicano" para trabajar juntos en el Congreso después del 10 de diciembre. A último momento, el bloque de diputados de la Coalición Cívica decidió no adherir al documento antes de las elecciones. Sus voceros habituales se quejaron de la "oposición oportunista" que quería "juntar votos a costa de Lilita".

La derrota de Carrió en la Capital, el avance de su competidor directo, el vicepresidente Julio Cobos, dentro del radicalismo y los dos meses de retiro y silencio autoimpuesto le hicieron cambiar de idea.

El propio Pinedo confirmó ayer la estrategia opositora. "Estamos trabajando juntos para darle una respuesta a la gente que nos votó y transformarnos en una mayoría legislativa. Queremos hacer público un compromiso común", explicó a El Cronista. Si bien descartó la conformación de un gran interbloque opositor, aseguró que se está elaborando una agenda legislativa. "La gente votó diferentes candidatos y partidos. Pero defendemos las mismas propuestas básicas: calidad institucional, federalismo, planes sociales, asistencia universal por hijo, aliento a la producción y al campo. Queremos aprobar estas iniciativas", afirmó.

Comentá la nota