Carrera contra el tiempo

El crédito del BID tiene una larga historia, en la que participó activamente la Corporación Vitivinícola Argentina, una "persona jurídica de derecho público no estatal", creada por ley 25.849 el 4 de diciembre de 2003.
Las conversaciones del gobierno con el BID, a propósito del proyecto, comenzaron en 2006 y estuvieron a cargo del entonces secretario de Política Económica del Ministerio de Economía, Oscar Tangelson. Pero cuando Tangelson se fue, su sucesor, Martín Abeles, se desentendió del plan. Poco tiempo después éste pasó a la Secretaría de Agricultura.

Un segundo contratiempo surgió cuando Agricultura pasó de la órbita de Economía al Ministerio de Producción. Poco tiempo después, el BID aprobó el crédito de 50 millones de dólares.

El proceso burocrático, sin embargo, demoró diez meses más, contando los nueve que se tomaron el ex secretario de Agricultura, Carlos Cheppi, y la ex ministra de Producción (ahora de "Industria y Turismo"), Débora Giorgi, para enviar al BID el "Reglamento Operativo" y conformar la "unidad ejecutora" del crédito.

Con esos antecedentes, en los últimos días en Coviar temían que la llegada del flamante ministro de Agricultura, Julián Domínguez, significara otro contratiempo. Por eso, respiraron aliviados cuando el martes pasado BID aprobó el "reglamento" y completó la "elegibilidad" del proyecto, 48 horas antes de la llegada de Domínguez.

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