Carrefour llegó a un "punto de equilibrio" tras el ajuste en el país

Carrefour llegó a un

Así lo reportó en su balance presentado ayer en París. En Argentina cerró 6 locales y convirtió en mayoristas otros 16.

El año 2018 fue bisagra para la cadena francesa de supermercadosCarrefour. Puso en marcha un plan de reestructuración que apuntaba al objetivo de recuperar rentabilidad sin perder cuota de mercado. Y todo parece indicar que lo está logrando, o por lo menos así queda en evidencia al analizar las cifras de su balance económico cerrado en diciembre pasado y que ayer presentó en sociedad.

En lo que hace estrictamente a la Argentina, desde la compañía señalan que la implementación de “un plan de transformación y cambio comercial permitió que los ingresos operativos recurrentes alcanzaran el punto de equilibrio”, indicando que lo peor ya pasó para la filial local de la cadena de supermercados francesa.

Carrefour fue la primera compañía de nivel internacional que en abril de 2018 pidió al actual Gobierno acogerse al procedimiento preventivo de crisis, argumentando que estaba atravesando “una situación compleja tras tres años de pérdidas”. Finalmente llegó a acuerdos bilaterales con el sindicato e implementó el ajuste sin el paraguas estatal.

Concretamente en la Argentina la empresa cerró seis tiendas, convirtió en mayoristas otras 16, acordando con el gremio de Comercio el retiro voluntario de 1.000 de sus empleados. Y hasta aquí llegaría por ahora el cambio de dirección de la firma en el plano local.

En este contexto obtuvo en Latinoamérica un resultado operativo recurrente (diferencia entre ingresos y costos) de 872 millones de dólares. Pero antes de la aplicación de normas europeas para “economías hiperinflacionarias” (así consideran el caso argentino) esta cifra trepaba hasta u$s910 millones, con un margen operativo mejorado de 5,7% contra 4,5% que tuvo en 2017.

Lógicamente, la diferencia por el tipo de cambio del real en Brasil y del peso en la Argentina complicaron los números globales de la firma que también sintió el efecto de las protestas de los chalecos amarillos en Francia. De esta manera globalmente la empresa facturó 77.917 millones de euros (unos u$s88.630 millones), un 3,1% menos que en 2017, tras registrar una caída de 3% de sus ventas netas, hasta los 76.000 millones de euros.

“Hemos lanzado una transformación sin precedentes en 2018. Nuestros alentadores resultados nos permiten revisar al alza una serie de objetivos para 2022”, declaró Alexandre Bompard, presidente y consejero delegado de Carrefour. “Para Carrefour, 2019 será un año en que profundizaremos las iniciativas del plan 2022 para servir mejor a nuestros clientes”, añadió.

En este sentido, la cadena francesa elevó su objetivo de recortar gastos para 2020, hasta u$s3.200 millones, frente a los u$s2.300 millones previstos, tras lograr un ajuste de u$s1.200 millones en 2018.

Sin tener en cuenta el efecto de factores extraordinarios, el beneficio neto atribuible ajustado de Carrefour al cierre del ejercicio 2018 fue de u$s912 millones, un 3,7% más que un año antes.

Así es que Carrefour sigue firme con su objetivo de sanear su estructura al tiempo que prevé alcanzar en 2022 un volumen de ventas digitales de alimentos de u$s5.700 millones. Pero eso no es todo, porque también le está dando un vuelco a su modelo de negocios.

Tal como detalló Ámbito Financiero en ediciones pasadas, la cadena de supermercados se quiere focalizar en la venta de alimentos y para eso está dejando de lado los segmentos de electrodomésticos y bazar. La experiencia ya se está transitando en el mercado europeo, donde además les cede lugar dentro de sus tiendas a otras firmas especializadas en la venta de este tipo de artículos y por ahora la prueba viene resultado exitosa.

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