Carniceros aseguran que cayeron las ventas en todo tipo de cortes

Afirman que las achuras, son una alternativa para las amas de casa que quieren hacer alcanzar el dinero familiar, ya que los precios de estos productos oscilan entre $ 1 y $ 5.

Por ejemplo, el kilo de mondongo cuesta $ 1,50 y el kilo de hígado $ 2,50. Una vendedora reconoció que se opta por comprar achuras ante la imposibilidad de consumir los principales cortes, que cuestan más de $ 9.

"No se puede congelar el precio de la carne por un año, porque no se puede predecir lo que pasará con la hacienda, las sequías y los factores climáticos que afectan la producción", alertaron. Se destacó que, pese a esta postura, existe voluntad de diálogo por parte de los productores y consignatarios a nivel nacional. Además se volvió a insistir en que la solución pasa por aumentar la producción bovina, porcina, caprina, ovina y aviaria.

"La Argentina es el primer país consumidor de carne del mundo, 64 kilos per cápita, y sólo exporta el 18%", se acotó.

Asimismo se explicó que el incremento en la demanda interna se debió a la mejora en los ingresos de la clase media. Sin embargo, también se admitió que todavía hay una franja importante que sigue con bajo poder adquisitivo y que por lo tanto hoy come menos carne.

Se sabe que el sector de los productores reclama una rebaja en las retenciones a las exportaciones. Los productores piden que vuelva del 15% al 5%

Por su lado, los consignatarios, que son los intermediarios de los productores en la gestión comercial, siguen en un estado de incertidumbre.

Ricardo Carrazana, integrante de la Cámara Argentina de Consignatarios de Ganado, se quejó porque no hay nada en claro respecto de las medidas que pretende implementar el Gobierno."No se puede mantener fijo el precio, porque surge de la oferta y la demanda a viva voz en los remates públicos y en el Mercado del Liniers", sostuvo. Según el operador comercial, se necesita un plan ganadero integral para que la oferta supere a la demanda e incida en el precio

. Por otro lado, fuentes de una planta faenadora local se mostraron optimistas, ya que se observó un leve repunte en las ventas. Sin embargo, admitieron que esperan sin expectativas un acuerdo a nivel nacional para congelar los precios.

Del otro lado

En las céntricas carnicerías o en los mismos supermercados, oscilan entre las bajas ventas (por el receso vacacional, la caída en el consumo debido a las altas temperaturas y el bajo poder adquisitivo) y la incertidumbre respecto de lo que pasará con los precios en medio de la discusión entre los sectores cárnicos y el Gobierno nacional

. "Los precios tienen que bajar o congelarse por el resto del año para que no sigan cayendo las ventas", opinaron los carniceros, que estima que recién en abril repuntará el consumo de la carne. Según otro vendedor, el problema no es de producción sino de comercialización. "No creo que esté faltando ganado; más bien hoy se especula con lo que se gana con las exportaciones", sostuvo. Agregó que la decisión de bajar los precios está en los productores de ganado.

"Si el kilo vivo de novillo se reduce de $ 2,60 a $ 2,20, sería factible poder trasladarlo a los mostradores", ejemplificó. Otro vendedor, menos optimista, expresó que será muy difícil que se logre un acuerdo que fije un precio para la carne y recordó que todo depende de la oferta y la demanda. Mientras tanto, en las pizarras se observan los mismos precios que fueron fijados en diciembre pasado.

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