Carne, lácteos y artículos de limpieza subieron hasta 30%

Carne, lácteos y artículos de limpieza subieron hasta 30%
Es un enero atípico, marcado por incrementos en los productos alimenticios y de limpieza. Igual se ha mantenido el nivel de consumo. Se esperan nuevos aumentos.
En lo que va de enero, la canasta básica ha sufrido aumentos que van del 10% al 30%, en promedio, en varios rubros que tienen fuerte incidencia en el bolsillo de los consumidores por ser productos esenciales como la carne, los lácteos, artículos de limpieza y de aseo personal.

Lo que sorprende es que tradicionalmente en enero el mercado se aplaca, ya que luego de las fiestas de fin de año el consumo se frena y, por ende, los precios quedan congelados hasta marzo, que es cuando comienza el año comercial con la vuelta de los chicos a la escuela y el fin de la temporada estival. Sin embargo, este año fue atípico. La calma no llegó nunca a los precios ni al ritmo del consumo.

Recién se ha sentido un leve freno en las compras después del 20 de enero, según señalan los comerciantes consultados.

En lo que va del mes ya se han producido incrementos en los precios de algunos productos de la canasta familiar lo que plantea un gran interrogante: ¿qué pasará en marzo con los precios, si ya en enero tuvieron una fuerte suba?

Aun así, con los aumentos que impactan en el bolsillo, los consumidores "se han resignado", observa un carnicero de Parrilla 13, un comercio del Mercado Central. Sólo se puede entender la actitud de resignación de los compradores cuando se analizan todos los aumentos que afectan a los alimentos. "La gente ya se ha acostumbrado a las subas", aseguran en general los comerciantes.

Desde una cadena de supermercado local concuerdan en que las bajas en las ventas son imperceptibles e, incluso, se atribuyen a la época estival.

La carne, un bien preciado

Durante enero, todos los cortes de carne vacuna aumentaron alrededor de 20%, y si se suman las subas ocurridas desde diciembre, época en la que se inició esta escalada, superaría al 30%, según indicó José De Carolis, presidente de la Cámara de Industrias de la Carne y Matarifes, quien aseguró en coincidencia con otros referentes que "esperan aún más aumentos para los próximos días".

Desde Prodelco, la liga local de Protección del Consumidor, Marta Rizzo coincidió con estos porcentajes aunque en su opinión con las dos subas de enero los precios ya habrían trepado entre 25% y 28%. Para esta asesora, los aumentos en el vacuno arrastraron al resto de las carnes como el pollo, el cerdo y el chivito.

La franja promedio de precios de las carnes como el asado, por ejemplo, va de $ 18 a $ 20, aunque en algunos comercios del centro pueden llegar a los $ 24 el kilo; las blandas promedian entre los $ 20 y $ 25 y la molida especial cuesta $ 19 mientras que la común sale alrededor de $ 11 el kilo.

Sin dejar de comprar, la tendencia de los consumidores es volcarse por las carnes de segunda y la molida común "que antes sobraba en las carnicerías y ahora ya no". Estas carnes preferenciales están alrededor de los $ 14 el kilo.

Dichos incrementos se han dado semanalmente y en algunas oportunidades han significado apenas unos centavos (entre $ 0,10 y $ 0,30) por kilo, en todos los cortes, pero otras veces, como pasó el 20 de enero, los precios treparon entre $ 3 y $ 4 por kilo y de un solo golpe.

Esta última suba fue del 15%, según estimaciones del sector y de los propios carniceros, señalaron ante la consulta de Los Andes.

El dueño de la carnicería Hermanos Naser declaró que "en los últimos días los aumentos promediaron un 15% y se estima que las subas seguirán todos los días, aunque sólo sea de a una monedita".

"El consumo es muy fuerte" señaló De Carolis. Y esto hace que "ante una hacienda escasa y mientras se va mellando el stock, los precios siguen subiendo". Para este empresario, la gente sigue consumiendo en gran cantidad, aún en enero, que es un mes en baja.

Para este ganadero "son los mismos consumidores" los que provocan este tire y afloje entre la oferta y la demanda local. También ocurre que las carnes sustitutas aumentan al mismo ritmo y no hay cómo ahorrar, salvo dejar de comer.

La familia láctea

Días anteriores ya se notó un aumento en los productos lácteos que ronda el 20% pero, como la carne, las subas vienen desde diciembre. El precio de la leche subió $ 1 en promedio. Así, el sachet de entera pasó de $ 2,70 a $ 3,60 y en caja de $ 4,20 y $ 4,40, según fuentes reservadas de los súper.

Esta suba alcanzó a toda la familia láctea como los yogur, manteca y quesos. En estos casos, según las variedades, los aumentos han sido de entre $ 0,30 y $ 0,50 por pote.

Limpieza y aseo

A este escenario, hay que agregarle los aumentos constantes de los productos de limpieza. El jabón en polvo, lavandina, desinfectantes y suavizantes han subido sus precios un 10%, explican desde las mismas fuentes consultadas.

Y en las categorías de productos para la higiene personal y perfumerías han ascendido un 15%. Jabones de tocador, desodorantes, perfumes, champú y cremas de enjuague han incrementado los precios afectando a todas las marcas.

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