El Carnaval de las Encuestas arrancó y ya no para hasta octubre

Por Julio Blanck.

Por este único medio ponemos en alerta a favorecedores y amigos: cuidado con apretar el pomo fuera de horario, atención con ciertos equívocos incómodos que suelen provocar las mascaritas o con enredarse malamente en las serpentinas.

Sucede que la elección de octubre asoma en el horizonte y ya empezó, aliento largo, pudores cortos y fachada de piedra, el Carnaval de las Encuestas.Podremos no tener en este, nuestro Carnaval de las Encuestas, la fastuosidad, el misterio, la pasión o el amplio sentido popular de los carnavales de Río de Janeiro, Venecia o Montevideo. Pero no les va a faltar combustible a sus protagonistas, ni disfraces para ocultar la realidad o, en todo caso y con menos maledicencia, para transmutar una verdad transitoria y presentarla del modo más conveniente al interesado. Los encuestadores suelen ser bellísimas personas, de sólida preparación, análisis agudo y conversación fascinante. Pero quizás algunos de ellos formen parte de la vasta legión de quienes resisten todo menos la tentación. Y a lo mejor esos poquísimos caigan en actitudes reprochables. ¿Qué profesión puede declararse al margen de tamaña amenaza?

El periodismo, desde ya, no es una excepción a esa regla. Así que tratemos con indulgencia a la masa rumorosa de quienes hacen del sondeo de la opinión pública la razón de su vida, y no dejemos que una minoría desviada les tiña de negro su laborioso escenario.

Por discreción, pero sobre todo porque hay gente que vive de esto, vamos a omitir ahora el nombre de las encuestadoras cuyos trabajos, todos de factura muy reciente y prolijamente difundidos, serán mencionados a continuación. Atención, que los datos que siguen son en verdad carnavalescos.La Consultora A realizó un sondeo telefónico en municipios de Buenos Aires. Preguntaron por la imagen de Francisco de Narváez: les dio 46,6% positiva. Preguntaron si esa imagen mejoró desde la alianza con Mauricio Macri: 48,5% dijo que sí. Preguntaron quién debía ser el candidato apoyado por Macri: 64,0% dijo De Narváez y 36,0% dijo Felipe Solá. Preguntaron a quién votaría entre De Narváez y Solá: 62,8% dijo De Narváez. Como es sabido, De Narváez y Solá pelean por encabezar la lista de ese frente opositor en octubre. ¡Sorpresa! La encuesta fue distribuída a periodistas por los amigos de De Narváez.

La Consultora B, entre otras mediciones, encuestó telefónicamente en el segundo cordón del Gran Buenos Aires, populoso y muy humilde. Preguntó a quién votaría para diputado. El 23,5% dijo Solá y el 12,3% dijo De Narváez. Los numeritos fueron distribuídos por gente de Solá.La Consultora C auscultó la imagen de dirigentes radicales en la provincia de Buenos Aires. Primero, lejos, Raúl Alfonsín, con 48% de respuestas positivas. Segundo Ricardo Alfonsín, hijo del líder, con 36%, aventajando a Federico Storani y Margarita Stolbizer. Dato necesario: Ricardo Alfonsín está peleando por un lugar de privilegio en las candidaturas que vienen. Las planillas con los resultados fueron hechos circular ¿adivinen por quién? Sí, por los aguerridos alfonsinistas. La Consultora D midió perspectivas electorales entre los bonaerenses. Preguntaron a qué fuerza votaría si la elección fuese este domingo: 28,6% dijo al peronismo disidente y 21,8% al kirchnerismo. ¿Sorpresa? Esta consultora trabaja con peronistas que miran con enorme simpatía a los disidentes.

La Consultora E también consultó a los bonaerenses. Preguntó a quién votaría para diputado, incluyendo a Néstor Kirchner entre los postulantes. Kirchner quedó primero con el 29,2% de intención de voto. Esta consultora es una de las tantas que contrata muy seguido el Gobierno.

La Consultora F hizo una pesquisa entre porteños sobre la gestión de Macri: 48,7% dijo que la Ciudad va mejor y 53,2% opinó que en el futuro estará mejor todavía. ¿Intenciones de voto?: 49% para la vicejefa Gabriela Michetti; 34,8% para Elisa Carrió; 33,0% para Aníbal Ibarra. ¿Hace falta aclarar quién suele pagar estos sondeos?La Consultora G concluyó un trabajo sobre la imagen de la Presidenta. En ese monitoreo, Cristina aparece con 53,6% de imagen positiva. Es alrededor del doble de lo que le dan todas las demás encuestas conocidas. ¿Lo sospechaban? Esta empresa de sondeos está entre las favoritas de la Casa Rosada.

A preparar el papel picado entonces, que el Carnaval de las Encuestas va para largo. Y como en tantas otras cosas, cuando en el tobogán hacia las elecciones entren a llover los numeritos, la cuestión será creer o reventar.

Comentá la nota