Carlos Sortino: "El gobierno nacional discrimina a Bruera y ahí se equivoca"

Carlos Sortino es un militante del Socialismo y actualmente trabaja en la coordinación del Presupuesto Participativo de la ciudad de La Plata, que se viene gestando desde hace tres años.
En una entrevista concedida a NOVA habló sobre el Presupuesto Participativo y la gestión municipal en La Plata, además explicó la situación del Partido Socialista y su posición con respecto a la política nacional.

- ¿De qué se trata el Presupuesto Participativo?

- El Presupuesto Participativo es disponer de un porcentaje del Presupuesto municipal, que en el último año en La Plata fue del cinco por ciento, para que la inversión que se haga con ese porcentaje de dinero lo decida la gente y no el equipo de gobierno.

Para eso se realizan una serie de asambleas, en La Plata tenemos 43 barrios, cada uno de los cuales decide en qué invertir ese dinero. El criterio es tratar de levantar las zonas más deprimidas y no darle tanta plata a las que más o menos están.

- ¿Los vecinos deciden sus propias obras?

- Los vecinos son los que votan. La primera etapa consiste en asambleas, que es donde los vecinos presentan sus necesidades, proyectos, ahí también hacemos un trabajo de evolución técnica, porque hay proyectos que son muy caros para la cantidad de plata que hay y hay proyectos que no son de competencia municipal y no se pueden hacer. Una vez pasado ese filtro, todos esos proyectos quedan consolidados y son sometidos a una consulta popular, una votación.

A la votación pueden concurrir todos los vecinos, no solamente los que hayan concurrido a la asamblea, y allí surgen otras prioridades, el más votado se hace. Si sobra dinero se hace el segundo más votado y así sucesivamente.

- ¿Cómo chequean si el vecino que fue a votar pertenece realmente a ese barrio o no concurrió por otros intereses?

- Se controla a través de un padrón electoral. También se puede votar a través de un mensaje de texto y eso se controla de la misma manera, a través del padrón. Se concede el número de documento y también el número de teléfono, por lo tanto no puede votar dos veces.

- ¿Cuál es el nivel de participación de los vecinos? Porque no es obligatorio votar…

- En la última votación hubo una participación de 45 mil personas, que representa un nueve por ciento del padrón electoral de La Plata. Desde que arrancó el Presupuesto Participativo se llevaron a cabo tres ciclos. El primero tuvo 17 mil votantes, 30 mil el segundo y 45 mil el tercero, lo cual significa que va creciendo.

En cuanto a las asambleas los primeros dos tuvieron más o menos tres mil doscientas personas, no hubo diferencia entre uno y otro. El tercero subió a cinco mil doscientos. Nosotros no evaluamos el crecimiento a través de la votación, sino en función de la gente que concurre a las asambleas, que es lo más rico y valioso.

- Desde la oposición dicen que a las asambleas se traslada a personas allegadas a Pablo Bruera para votar e inflar el padrón o para tratar de votar un proyecto determinado, ¿qué respondés a eso?

- Que ellos también lo hacen. Es muy común que los vecinos salgan con volantes de su proyecto a hacer campaña como si estuvieran haciendo campaña electoral por un candidato. Son votaciones muy politizadas, como corresponde. Esto es político. Decidir mejorar el barrio, deprimirlo o conservarlo como está es una decisión política, lo importante es que acá lo hace la gente.

- ¿Cuáles son las obras que se pueden destacar y decir: se hicieron gracias al Presupuesto Participativo?

- En casi todos los barrios, mucho pavimento, mucha iluminación. Había una cantidad de zonas oscuras en La Plata que ni nosotros sabíamos que existían. Trabajo hidraúlico también. Todo esto en la periferia. Y también lo que se ha destacado son los que nosotros llamamos proyectos sociales, que son centros de salud municipales, en los que se ha pedido la ampliación, el equipamiento; escuelas municipales, en donde también se ha pedido la ampliación. Eso se puede hacer porque es competencia municipal, ya cuando nos piden de escuelas provinciales, nosotros no podemos hacer, eso le corresponde a la Provincia.

Lo mismo pasa con la seguridad, porque el municipio no tiene policía propia. La gente eso no lo pide, eso habla de su madurez, porque no piden cualquier cosa.

- ¿Qué opinás de la gestión municipal? ¿Qué es lo que se hizo bien y qué es lo que se tiene que corregir?

- Primero, no hay ninguna política exenta de problemas en momentos de su organización, ya sea nacional, provincial o municipal y hay muchos problemas en La Plata. Yo creo que desde el punto de vista infraestructural se están haciendo un montón de cosas bien, por supuesto que falta mucho por hacer. Lo que falta, y no sé si es tan abordable por el municipio, es la cuestión social, la inclusión social. Eso es una deuda que tenemos no sólo en el municipio sino en todo el país. Los planes de inclusión social por ahí no son lo suficientemente efectivos como para decir: "bueno, estamos en el buen camino".

- Bruera dice que se siente discriminado por los recursos que vienen desde Nación por una cuestión de internas políticas, ¿vos qué opinión tenés de eso?

- Sí, yo creo que es así que se lo discrimina y ahí se está equivocando el gobierno nacional. No sé cuál es el problema, porque en realidad no está pasando solamente aquí en La Plata, sino que en muchos municipios. Algunos municipios reciben más que otros. En La Plata esto comenzó a pasar después del 28 de junio. Es una interna, pero no puedo opinar mucho sobre eso porque no pertenezco al PJ, pero sí puedo opinar como ciudadano y decir que un gobierno no puede hacer ese tipo de discriminación. La interna política es una cosa y el gobierno es otra cosa. Lo que se perjudica con esto es la calidad de vida de la población.

- ¿Cómo es la situación del socialismo en La Plata?

- En La Plata, en la provincia de Buenos Aires, el partido Socialista está intervenido por el Comité Ejecutivo Nacional desde mediados de 2008. Ahora está todo en la Justicia. Yo soy un militante socialista, pero no tengo cargo. En la provincia de Buenos Aires hubo un congreso en donde se decidió integrar la Alianza para la Victoria y en Santa Fe, el Socialismo está con la Coalición Cívica. Acá lo que tiene que haber es un debate en serio en donde se decida algo. Como nadie debate, cada cual hace lo que quiere. Yo trabajo socialmente, así que con o sin partido lo voy a seguir haciendo, que hagan lo que quieran. Si quieren vender el partido a la derecha, que lo vendan, porque no es otra cosa lo que están haciendo.

- ¿En qué sentido lo decís?

- Porque no se animan a dar el debate. No hay democracia dentro del partido.

- ¿Quiénes son los de la derecha?

Carrió, Morales, De Narváez, Macri, Duhalde. En este caso están con el sector de la derecha, comandado con Morales y Carrió, esa es la derecha argentina, lo están demostrando últimamente. El sector a donde yo pertenezco es un frente de centro izquierda, esa ha sido siempre la naturaleza de nuestra militancia, con muchos errores, por supuesto, y muchos aciertos. El gobierno nacional, con todos los defectos que pueda tener y con todas las críticas que se le hace, no tuvo ni punto de comparación con los que se dicen opositores y quieren venir a gobernar. Vamos a volver al 2001 en dos minutos, esa es mi posición.

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