Carlos Martínez presiona al gobernador que elija entre él y Alcántara

El reclamo de asistencia alimentaria para Barrios de Pie respondido con la intervención policial en un escandaloso episodio producido el jueves al mediodía dio lugar a una crisis política inesperada en el gobierno de Jorge Capitanich.
El líder de Libres del Sur y subsecretario de Derechos Humanos, Carlos Martínez, responsabilizó de lo que llamó represión al ministro de Gobierno y dejó librada su continuidad en el cargo a que Jorge Alcántara renuncie o sea despedido.

La falta de diálogo fluido y entendimiento entre Martínez y la ministra de Desarrollo Social es el primer factor determinante del conflicto. El segundo es que el ministro político (Alcántara), ante esa carencia mutua de Martínez-Magnano, tampoco tendió un puente que evite un nuevo choque que se veía venir y envió una dotación policial que parece no tuvo exactamente intenciones disuasivas sino de producir acciones que dieran lugar a lo finalmente ocurrió.

“O se van ellos o nos vamos nosotros‘, dijo Martínez en conferencia de prensa. Ellos son Alcántara, el subsecretario de Seguridad Patricio Fiorito y el jefe de Policía José Benítez. El dirigente político se dejó un margen mínimo, casi inexistente, para seguir en el frente oficialista al que, efectivamente, contribuyó llegue al gobierno. Ahora está entre la pared y el abismo, sin líneas de comunicación para buscar una ida y vuelta que permita superar diferencias y restablecer el diálogo.

Otro capítulo

Acompañado por dirigentes de Libres del Sur, Martínez dijo que han sido “pacientes” con el pasado de Alcántara pero que este “no pudo” y afirmó que la represión contra Barrios de Pie se constituye en “un acto de criminalización de la protesta con el uso de gases lacrimógenos y producto de ello fue internada en el hospital Perrando una de las integrantes del movimiento” cuando que el reclamo fue para “pedir que se cumpla con los envíos de partidas por parte de Desarrollo Social”.

A la vez marcó esos hechos represivos “se chocan con las políticas públicas de pleno respeto a los derechos humanos que adoptó el gobierno provincial a partir del 11 de diciembre pasado” y destacó que “no tomaron intervención en los hechos de violencia ni la ministra de Desarrollo Social, Cristina Magnano, ni los funcionarios que se encontraban en el interior del edificio”.

A ello se sumó “la gravedad de que los acontecimientos se producen cuando se conmemoraban los 25 años de regreso a la democracia y a pocas horas de que el gobernador se reuniera con los dirigentes de los movimientos y partido integrantes del Frente Chaco Merece Más”. Por eso dijo Martínez: “muéstrame como tratas a tus aliados y te diré que tratas a tus adversarios”.

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