Carlos no llegó a La Rioja.

Sainz iba primero, era favorito para ganar la carrera pero se desbarrancó en Catamarca. Y adiós.
Nunca lo había tenido tan cerca. Por primera vez, era de él... "El rally estaba ganado, en el bolsillo", asintió Carlos Sainz. No sabe si tendrá otra oportunidad para triunfar en un Dakar, jalón adicional a su campaña que parecía concluida cuando se retiró del Rally Mundial a fines de 2004. "Dependerá de lo que decida Volkswagen y recién después veré yo mismo qué camino tomaré", aseguró el español de 46 años mientras enviaba mensajes de texto a su familia. Las nubes que descargaron un temprano aguacero acababan de dejarle paso libre al sol en La Rioja, pero el veterano madrileño seguía con el buzo antiflama prendido hasta el pescuezo luego de haber abandonado en el Dakar Argentina Chile 2009. No parecía resignado a que su despedida del automovilismo haya sido con un vuelco.

En la Argentina, Sainz logró su última victoria en Rally Mundial, en 2004. Fue la 26ª de su campaña y, en ese momento, un récord. Esta vez no llegó a Córdoba, la provincia que lo adora como al rally mismo. En el kilómetro 79 de la duodécima etapa, la que va de la catamarqueña Fiambalá a La Rioja, Sainz y Michel Perin, su navegante, llegaron a la costa de un río seco que, según citó el español a su copiloto francés, "no estaba bien marcado en el libro de ruta". El lecho serpenteaba en el terreno y el Touareg 301 encaró por la margen. Sus ocupantes creían que era recta. Pero no. De golpe, sin tiempo para evitarlo, el coche cayó desde unos cuatro metros. Fue un estruendo similar al que sintió el argentino Orlando Terranova dos días antes en Copiapó, Chile. Como el coche del argentino, el VW quedó de techo. El BMW del ruso Leonid Novitskiy casi cayó encima del Touareg 301. "Quedó con dos ruedas en el aire, pero por fortuna pudo sacarlo de ahí y nos ayudó con una cuerda a dar vuelta el coche", contó Sainz. Sin embargo, no fue suficiente para que el -hasta el momento del accidente- cómodo líder de la clasificación general siguiera en competencia. Perin se quejaba de fuertes dolores en un hombro y el médico que lo revisó en el lugar le impidió continuar. El auto, otra vez sobre sus ruedas, funcionaba. Perin fue evacuado a un centro médico de La Rioja. En los estudios que le practicaron se le constató fractura de omóplato derecho. Sin embargo, Perin abandonó por voluntad propia el sanatorio riojano. Sainz fue llevado hasta el bivouac de La Rioja.

"Estoy decepcionado. Lo único bueno es que a mi navegante no le ocurrió nada grave. Si bien habíamos perdido algo de tiempo al comienzo del día, no íbamos apurados porque llevábamos unos 25 minutos de ventaja. Así son las carreras. Prefiero ser positivo y pensar que volveré a casa sin un rasguño", afirmó el madrileño.

-¿Estaba mal señalizado el lecho del río seco?

-Figuraba como un peligro 2. Mi copiloto me dijo eso... Algo raro había porque luego de que casi se cayera el BMW, Nani Roma también venía hacia ese lado y le hicieron señas. Entonces, la organización cruzó un coche en el lugar para que nadie más pasara por allí.

-¿Pudo haber sido ésta tu última carrera?

-Eso aún no lo sé. Veremos qué hace Volkswagen... Ahora quiero que el equipo gane la carrera. Siento mucho no haber podido vencer. Mi carrera automovilística está hecha con creces desde hace años. Esta vez lo teníamos cerquita...

Aunque hoy lo esperan en Córdoba, el Matador piensa viajar a Buenos Aires para luego empalmar su regreso a España, con la faena inconclusa.

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