Carlos Paz sin liquidez

El lago San Roque y su afluente, el río San Antonio, están prácticamente secos. Las autoridades sólo permiten el uso de agua para beber. Prohibieron el riego de plantas, llenado de piscinas, limpieza de veredas. Hay un déficit de 300 milímetros en el año.
El municipio de Villa Carlos Paz ayer declaró la emergencia hídrica. La medida alcanza también a los habitantes de la capital cordobesa debido a que la bajante en el nivel de agua no sólo afecta al río San Antonio sino también al Dique San Roque, que abastece al 70 por ciento de esa población. El decreto especifica que se debe suspender el lavado de veredas, patios interiores, vías de circulación, autos, frentes de viviendas y riego de parques y jardines. El agua debe ser usada sólo para consumo humano y se sancionará a quienes realicen un uso diferente con multas y cortes de suministro de 48 a 72 horas. También producto de la sequía, zonas como Ciudad América y Traslasierra debieron ser evacuadas por la proliferación de varios focos de incendio.

"Esto ocurre todos los años para esta época, cuando siempre hay déficit de precipitaciones, pero este año se ha intensificado más porque las lluvias que nosotros normalmente esperamos para septiembre, octubre, están retrasadas", explicó ayer Jorge Masih, subsecretario de Recursos Hídricos de Córdoba. Masih aseguró que "todavía estamos en una situación que no es crítica, está controlada". El funcionario estimó que "la ciudad de Córdoba no va a sufrir cortes por lo menos por ahora", aunque en los próximos días "evaluaremos la situación nuevamente", dijo.

Si bien la Municipalidad de Carlos Paz decretó la emergencia hídrica recién ayer, el lunes pasado la Cooperativa Integral de Agua de la Villa había declarado el alerta rojo. "Desde hace tres meses que estamos en alerta naranja porque en junio empezó a descender el caudal del lago San Roque y el río San Antonio –confirmó a Página/12 Jorge Boido, director de Comunicaciones de la proveedora de agua–. Y a principios de esta semana intensificamos el alerta debido a las altas temperaturas registradas el último fin de semana."

El decreto especifica que se debe suspender mientras dure la emergencia hídrica el lavado de veredas, patios interiores y vías de circulación, lavado de autos, de frentes de viviendas, riego de parques y jardines. Según Boido, además "está terminantemente prohibido llenar piletas de natación, incluso para el circuito turístico". El agua debe ser usada sólo para consumo humano y se sancionará a quienes realicen un uso diferente con multas y cortes de suministro de 48 a 72 horas.

"En este momento el consejo de (Hugo) Chávez sobre la ducha de tres minutos nos vendría bárbaro. Tenemos que tomar conciencia del derroche de los recursos naturales", explicó Boido. De todas maneras, para el vocero la situación no es distinta a la de otros años y "es muy probable que lleguemos a los niveles normales del lago (San Roque) antes de que comience la temporada de verano".

El subsecretario de Recursos Hídricos provincial indicó que de prolongarse la sequía, "sin precipitaciones, todavía tenemos un margen de reservas de agua hasta diciembre". "Nosotros tenemos un déficit de lluvias al día de hoy de 300 milímetros, lo que nos está produciendo estas bajantes importantes en los ríos, arroyos y afluentes del lago San Roque", manifestó Masih. A pesar de la significativa bajante que presentaba el lago San Roque, el funcionario consideró que "para esta época del año está dentro de lo normal".

De todas formas, admitió que "estamos esperando las lluvias que los pronósticos nos dicen llegarán para la segunda quincena de noviembre", cuando las precipitaciones comenzarían a producirse en forma regular. La sequía también está afectando a la cuenca de las Sierras Chicas, que provee de agua a otras localidades próximas a la capital provincial, como Río Ceballos, Unquillo, Mendiolaza y Villa Allende. En tal sentido, Masih señaló que a nivel del gobierno provincial fue lanzado un alerta amarillo. Esto implica, recordó, que las autoridades están habilitadas para realizar "cortes programados" si fuera necesario. Masih admitió que hay que "acentuar el control" por parte de las comunas para exigir el uso racional del agua potable.

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