San Carlos creó una empresa municipal y la oposición la cuestiona

San Carlos creó una empresa municipal y la oposición la cuestiona
Difonso dice que así podrá brindar soluciones al departamento. Radicales y peronistas le piden que antes haga una buena gestión.
En marzo del año pasado, el intendente de San Carlos, Jorge Difonso, inauguraba el asfalto de cien cuadras que hizo la empresa constructora estatal de San Luis y le decía a Los Andes: "Tengo que buscar soluciones que hoy no encuentro por la crisis. Si no las encuentro acá y las encuentro en San Luis, busquemos la receta que tienen ellos".

Así, el hombre logró que, en noviembre, el Concejo Deliberante creara el estatuto de una sociedad anónima de San Carlos, con prioritaria participación estatal.

La sanción, no obstante, ha sido puesta en duda por la oposición, que manifiesta que no se cumplieron los requisitos institucionales para obtener la norma. De hecho, la mitad de los concejales (cinco de un total de diez) ha concurrido a la Justicia para evitar el avance en ese y otros puntos porque consideran que se terminará embargando al departamento y que la norma se sancionó sin cumplir los pasos institucionales. Mientras tanto, la ordenanza N° 1.287/09 ya fue publicada en el Boletín Oficial (el pasado martes 5 de enero) y desde la intendencia se están realizando los trámites legales para poner en marcha el proyecto (ver aparte).

La creación de la empresa de servicios San Carlos Borromeo SA tiene amplias aspiraciones para el futuro ya que podría realizar "por cuenta propia, de terceros o asociada a terceros, en el país o en el extranjero" actividades que van desde servicios informáticos hasta construcción, pasando por transporte público, recolección de residuos, servicios públicos y hasta actividades financieras.

"La idea, primero, es solucionar falencias concretas que el departamento tiene en la actualidad pero creo que ésta es una posibilidad y una herramienta legal para brindar otros servicios en el futuro", explicó Difonso a este diario al mismo tiempo que confió en que la empresa estatal se convertirá en un importante ingreso para la comuna.

Es que el espíritu de la ordenanza -frenada desde principios de 2008- no es sólo solucionar falencias de transporte, infraestructura o vivienda de los sancarlinos sino también constituirse -al igual que la firma liderada por Alberto Rodríguez Saá, que fue uno de sus socios en las elecciones de 2007- en una empresa que ofrezca servicios a otras comunas o a la misma Provincia a través de la competencia en licitaciones. "Estoy seguro de que el Estado puede ofrecer servicios a precios inferiores que el sector privado", explicó Difonso.

Un municipio paralelo

Para la oposición se trata de responsabilidades que el municipio no es capaz de prestar y -que si lo hace- pondrá en riesgo el patrimonio de la gente de la zona. Radicales y justicialistas coinciden en la mala gestión del demócrata y dudan que sea bueno invertir en una empresa y gastar dineros que no corresponden.

Aunque Difonso jura que las contrataciones serán temporarias y de acuerdo con los trabajos u objetivos que vayan surgiendo, los concejales de los otros partidos creen que la intención es armar una especie de "municipalidad paralela", algo totalmente insostenible desde el punto de vista económico. Pagar más sueldos y mantener una estructura sería imposible de afrontar en el largo plazo, dicen.

"Creemos que quiere entregar todo el patrimonio municipal por un directorio propuesto por el intendente", comentó el concejal radical Omar Sorroche, quien no confía en los controles que puedan existir de la posible empresa municipal. Su idea se sustenta en que la gestión de Difonso "ha ignorado al Concejo de manera sistemática". En este sentido, no comprende por qué -existiendo la figura del Consejo Consultivo-, se ha tomado la decisión de crear una empresa por 99 años sin el correspondiente aval de concejales y ciudadanos.

"Las calles y la iluminación están en mal estado, algo básico que tiene que hacer la municipalidad. Si no puede hacer eso, ¿por qué haría algo más?", se preguntó el concejal justicialista Silvio Pannocchia. Para el hombre -quien durante muchos años fue vecinalista y hace tiempo realizó una presentación en Fiscalía de Estado por el mismo tema- la solución es subvencionar algunos servicios deficitarios como el transporte, pero no invertir en bienes de capital y de trabajo permanentes.

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