Carlos Aramayo: "el problema federal tiene que estar de nuevo en la discusión"

El economista y docente expuso en una conferencia indicadores de la grave situación financiera del Estado provincial, que a esta altura del año, ha recibido solo el 57 por ciento de los recursos nacionales que se había estimado percibir, con lo cual la brecha entre lo que se presupuestó y lo que llegó es de 600 millones de pesos. También aportó datos inquietantes sobre el futuro no muy lejano: con el crecimiento vegetativo más alto del país, dentro de quince años Jujuy tendrá 100 mil jóvenes en edad de comenzar a trabajar. La inequidad de las relaciones entre el Estado federal y las provincias no puede continuar, advirtió.
La recuperación del empleo –comenzó exponiendo Aramayo- se dio en los sectores automotriz y químico en el centro del país, pero este fenómeno no se produjo en Jujuy, donde –no obstante- la situación industrial no ha sido mala porque una de sus principales actividades -la del azúcar- ha tenido muy buenos precios.

"El problema no está por el lado industrial; hay inversiones mineras como Pirquitas, hay noticias que se puede producir en forma importante en la producción instalada y producir litio, insumo fundamental de la industria automotriz en el futuro", indicó el economista en una conferencia ofrecida ayer en el Consejo Profesional de Ciencias Económicas.

Para Aramayo, el problema está en el sector público. Jujuy –reveló- muestra una relación de 1 a 1 respecto a la cantidad de asalariados del sector público y privado, cuando a nivel nacional es de 1 a 5.

Por otro lado, señaló que el Presupuesto de Jujuy para el ejercicio 2009 previó el ingreso de recursos nacionales por 2.621 millones de pesos y 256 millones de pesos por recaudación local, pero a septiembre de este año, solamente se recibió el 57 por ciento de lo que se había estimado percibir. "La brecha es de 600 millones de pesos entre lo que se presupuestó y lo que se recibió", precisó Aramayo.

Mientras tanto, los gastos de la provincia, incluidos los municipios, están en el orden de los 160 millones de pesos mensuales, por lo que faltaría en la ejecución presupuestaria del 2009 el equivalente a más de tres meses de salarios completos, con aportes y contribuciones.

"No se puede seguir así, es necesario hacer un replanteo en las relaciones entre la Nación y la Provincia", opinó.

Luego señaló que para cumplir con sus obligaciones salariales, el Gobierno provincial apeló a pagar sueldos en negro y remarcó que en los últimos 22 años no se recuerda la instrumentación de semejante cantidad de ajustes salariales en este carácter. También se pudo pagar –afirmó el economista- gracias a la llegada de desembolsos de ATN enviados por la Nación. Hasta fin de año, se estima que serán tres los auxilios extraordinarios de esta naturaleza que obtenga Jujuy.

No obstante, el costo del déficit estatal se ha expresado hasta el momento en el resentimiento de los pagos a proveedores, en la reducción de los insumos del gasto social y en los niveles de recursos del Instituto de Seguro de Jujuy, todo lo cual marca el inicio de una "situación gravísima", expresó Aramayo.

Para el economista, "el problema federal tiene que estar de nuevo en la discusión; este es un país que se pasó cincuenta años en guerra civil para tratar de tener un orden federal pero somos un país unitario y centralista", reseñó.

La historia de la dependencia de las provincias –dijo- arrancó en 1935 con la sanción por un gobierno conservador de la ley de coparticipación, mal llamada "federal": "lo que no se logró en la guerra de unitarios y federales, se logró con la sanción de la ley de Coparticipación, ahí se inauguró la tragedia federal de las provincias".

Entre enero y septiembre de 2009 –destacó- se recaudaron a nivel nacional 224 mil millones de pesos, de los cuales solo un 24 por ciento fue a las provincias, mientras que el 76 por ciento quedó en la Nación.

Tras advertir que las provincias, frente a este panorama, no estarían en condiciones de resolver sus problemas de gastos primarios, subrayó que desde el año 1992 hasta el 2008, Jujuy ha perdido 4.197 millones de pesos por no cumplirse la Ley 23.548, cuando su deuda es de 3400 millones de pesos.

Aramayo también habló de la distribución discrecional de los ATN; explicó que las provincias deben lograr el reparto de unos 9000 millones de pesos que entrega discrecionalmente el ministro del Interior y por otro lado, abogó por hacer coparticipable en un cien por ciento el Impuesto al Cheque, que este año recaudará unos 21 mil millones de pesos.

Opinó que se deben coparticipar asimismo los fondos de las AFJP que maneja ANseS y al hablar de la discrecionalidad de este organismo, indicó que 80 millones de dólares salieron de esa administración nacional para atender las necesidades de financiamiento de la multinacional General Motors. "Si se puede hacer algo así con una empresa extranjera, ¿por qué no con las provincias?", se preguntó.

Por otro lado, Aramayo se expresó partidario de derogar el Pacto Fiscal I, con lo cual se podría restituir a las provincias el 15 por ciento de todo lo que se recauda.

"Debe hacerse todo esto para ir al encuentro de la crisis. El 2009 termina muy mal, con un déficit primario de más o menos 300 millones de pesos, déficit financiero de casi 600 millones de pesos y en 2010, no se podrá ni discutir la pauta del Presupuesto", vaticinó.

El economista opinó luego que otro aspecto a avanzar es cómo se acomoda el sistema tributario provincial. "Hubo avances, el revalúo al fin se concretó pero el criterio con que se ajusta no es del todo justo porque en proporción hubo muchísima carga a la pequeña que a la gran producción". Aramayo cuestionó la baja alícuota que se fijó a los sectores económicos que dejaron de gozar de la exención del impuesto a los Ingresos Brutos y puntualizó que ahora pagan un tercio menos de lo que tributaban antes.

El tributo "debe ser diferencial, según capacidad de pago que se mide por nivel de ganancias y por el nivel de facturación", amplió.

Tras plantear este panorama, Aramayo se preguntó qué sucederá con la sociedad jujeña si la situación continúa igual y no hay cambios: "vamos a ser un millón de jujeños, con un crecimiento vegetativo del 2.6 anual que es de los más altos del país; nacen en Jujuy 15.000 niños por año y en quince años, habrá 100 mil jóvenes en edad de comenzar a trabajar", explicó para remarcar que el Estado ya no puede sostener la relación uno a uno entre la cantidad de asalariados públicos y privados.

Una de las respuestas –estimó- está en el millón de hectáreas aptas para forestación que tiene Jujuy y en las aproximadamente 280 mil hectáreas sin uso pero con aptitud agrícola, que con riego podrían comenzar a producir.

Aramayo se detuvo en el problema de la ganadería y definió que la actividad no se desarrollará sin una resolución al problema del uso y tenencia de las tierras de los 3500 pastajeros que hay en la provincia y que tienen aproximadamente 80 mil cabezas de ganado. Destacó que en otras provincias se avanza exitosamente en el manejo de ganadería en montes naturales, pero los productores "no pueden pensar en invertir en tierra ajena".

Al momento de las preguntas, advirtió que la actividad turística, si bien su indudable importancia, no sería suficiente para satisfacer las demandas de empleo actuales y a futuro.

Ante una consulta, opinó que los niveles de pobreza en Jujuy están "mucho más allá de las cifras oficiales" y estimó que la cantidad de planes sociales está en el orden de los 100 mil, de los cuales hay 20 mil nuevos", señaló. El economista reveló que un 65 por ciento de los planes de empleo está en manos de partidos políticos o punteros y el 35 por ciento en las organizaciones sociales. "Hay diputados que manejan diez mil planes", aseguró.

Contestando otra pregunta, consideró que en Jujuy no hay un plan económico pero sí en inversiones y precisó que actualmente se discute un plan de promoción para la producción, que no se instrumentó porque habría sectores locales que pasarían a operar en desigualdad de condiciones respecto a los nuevos inversores.

El motivo por el cual, teniendo recursos naturales y otros requisitos para generar riqueza, la provincia se debate en mayor atraso y pobreza, es un problema político, sostuvo Aramayo.

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