"Caritas felices": una respuesta a las necesidades en el barrio Constantini

Desde octubre del año pasado, los integrantes de esta asociación civil buscan colaborar con la alimentación de algunos de los habitantes de esta zona de la ciudad. Ante la falta de recursos, solicitan ayuda de vecinos y, principalmente, del municipio.
Existe mucha gente que, día tras día, se preocupa por colaborar para cumplir algunas necesidades básicas de quienes, por diversos motivos, no las tienen satisfechas. En Luján, los ejemplos de esto son muchos: desde comedores sociales, organizaciones no gubernamentales, asociaciones civiles y varias instituciones más, trabajan para mejorar, desde su lugar, la calidad de vida de quienes habitan este partido.

Desde "Nueva esperanza", una asociación civil que surgió hace aproximadamente un año, no son ajenos a la realidad que los rodea en el barrio Constantini, y, desde octubre de 2009, comenzaron a trabajar en un proyecto al que llamaron "Caritas felices", que consta de la entrega de viandas a aproximadamente 50 familias de esa zona.

Este emprendimiento, según cuentan, no es fácil de mantener, ya que todos los alimentos que se ofrecen son conseguidos mediante pedidos, donaciones y gracias a la amabilidad de algunos vecinos y comerciantes de Luján.

Para poder seguir funcionando, ya que no cuentan con ningún tipo de colaboración o apoyo desde el municipio, los integrantes de la asociación "Nueva esperanza" planean iniciar una campaña para conseguir socios, algo que les brindaría la posibilidad de, al menos, contar con cierto respaldo para mantener el servicio que ofrecen a la comunidad.

En sus inicios, a fines del año pasado, el comedor "Caritas felices" sólo asistía a 10 familias. Sin embargo, este número aumentó rápidamente, clara señal de que las necesidades de los habitantes de este barrio no están siendo cumplidas. Durante este mes, quienes organizan este servicio debieron interrumpir sus trabajos por diez días. Según cuenta Claudio Risso, uno de los integrantes de la comisión de "Nueva esperanza", aún sabiendo que el comedor estaba cerrado, algunos vecinos se dirigían igualmente a buscar algún tipo de ayuda. Eso, aseguró, "es por la necesidad que hay en el barrio".

Esta entrega de viandas, aunque apunta a fortalecer principalmente la alimentación de los niños, no tiene un límite de edad cuando se trata de colaborar. "La edad tendría que ser un criterio, pero el hambre no tiene edad. Vos no le podés decir a alguien que porque tiene más de determinados años, no le das comida. Tratamos de hacerlo con todos igual", afirmó Claudio, quien agregó que también ofrecen viandas a algunos abuelos que cuentan con una jubilación mínima y "si pagan los servicios, no tienen para comer".

PEDIDOS DE AYUDA

"Necesitamos alguna clase de ayuda, porque venimos haciendo esto desde el silencio". Luego de mencionar estas palabras, Claudio explicó que hace tiempo, la asociación "Nueva Esperanza" está solicitando a la Municipalidad colaboración con alimentos. "Enviamos notas y un montón de cosas, pidiendo que nos pasen aunque sea lo que corresponde al programa de alimentación infantil, lo mismo que le pasan a otros comedores, pero no hay respuestas todavía. Vinieron algunas asistentes sociales desde la Municipalidad, pero nunca nos llamaron", manifestó. Los pedidos, contó Claudio, también llegaron al Concejo Deliberante. Sin embargo, la reacción de este cuerpo fue la misma que desde el Ejecutivo: ninguna.

"Simplemente queremos, no que alguien se haga cargo, pero que si pueden nos solucionen algunos problemas, sobre todo desde el municipio. Que nos acompañen con el alimento, no les estamos pidiendo un subsidio de dinero, ni una casa ni nada por el estilo. Por ahora es sólo la parte de alimentos, para poder continuar con las viandas".

En estos tiempos, el comedor se sostiene con ayuda de algunos habitantes de Luján y gracias a la movilización de quienes integran la asociación civil. "Hay mucha gente que es solidaria y gracias a ellos podemos seguir. A algunos los molestamos todos los meses, todas las semanas y responden siempre", mencionó Claudio. Y agregó: "Nosotros estamos muy agradecidos a todos los que nos ayudan, porque nosotros somos los que figuramos, pero si no estuvieran ellos, no podríamos hacer nada".

"Nueva esperanza"

Esta asociación civil nació hace aproximadamente un año, por iniciativa de personas que, al ser concientes de las necesidades que tienen algunas personas, decidieron juntarse y planificar diferentes acciones.

Claudio, que durante 15 años trabajó en una institución similar, decidió, junto a su cuñado, ponerse en movimiento. "Empezamos a hablar con gente, lo propusimos, armamos una comisión y empezamos a trabajar. Arrancamos por lo que nos pareció lo más primordial en ese momento, que era la atención a los que más necesitaban", aseguró. Además, explicó que la comisión decidió que sería preferible entregar las viandas para que los chicos pudieran compartir los alimentos en sus casas y con sus familias, en lugar de tener que trasladarse hacia otro lugar.

"Nueva esperanza" tiene más objetivos que, una vez que puedan encontrar la estabilidad necesaria, comenzarán a proyectar. Una de sus ideas es poder trabajar con información sobre distintas enfermedades crónicas, como diabetes o tratamientos oncológicos.

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