Más cárceles para reemplazar Guantánamo

El gobierno de Barack Obama está determinado a trasladar a todos los prisioneros de la prisión cubana de Guantánamo, aun si tiene que construir cárceles nuevas en Estados Unidos. "La verdad es que se está sembrando mucho miedo en torno de esto", se quejó ayer el secretario de Defensa, Robert Gates. En una entrevista con el canal de televisión NBC, recordó que ya hay sospechosos o condenados por terrorismo en las cárceles de máxima seguridad estadounidenses y nunca se fugaron. "Y ahí es donde irán esos tipos. Y si no es a una de esas cárcelas `supermax’ que existen, crearemos una nueva", garantizó el funcionario.
Gates, un político cauto y el único miembro del gabinete nacional que logró sobrevivir en su cargo la transición del gobierno de George Bush al de Obama, respaldó en un ciento por ciento al nuevo jefe de la Casa Blanca. En las últimas semanas el presidente no sólo tuvo que ponerle la cara a las críticas apocalípticas de conservadores como el ex vicepresidente Dick Cheney, sino que el miércoles pasado se sumaron sus propios correligionarios en el Capitolio. La bancada demócrata en el Senado rechazó una enmienda propuesta por el Ejecutivo para incluir una partida presupuestaria de 80 millones de dólares para empezar con el cierre de Guantánamo. Según argumentaron, la Casa Blanca no da garantías sobre el destino de los prisioneros.

"Lo cierto es que seguramente Guantánamo sea una de las mejores prisiones del mundo, pero mancha nuestra reputación –explicó Gates, intentando conceder ese argumento a los senadores demócratas–. Pero el mismo nombre de esa cárcel es una condena. Lo que quiere decir el presidente es que servirá de publicidad para Al Qaida mientras esté abierta."

Gates señaló que las prisiones federales de máxima seguridad –conocidas como instalaciones "supermax"– tienen capacidad para albergar a algunos de los 240 presos actualmente encerrados en Guantánamo. "Tenemos muchos terroristas en las cárceles estadounidenses hoy y nunca hemos tenido fugas de una prisión supermax. Y ahí es donde irán esos tipos. Y si no es a una de las que existen, crearemos una nueva."

Estados Unidos mantiene desde hace años en Guantánamo a centenares de prisioneros de la llamada ‘guerra al terrorismo’ de Bush, en su mayoría sin acusación, juicio ni acceso a abogados. Además, numerosos grupos de defensa de los derechos humanos acusan a agentes estadounidenses de torturar a los prisioneros en los interrogatorios.

Sin embargo, Obama se ha enfrentado a la dura oposición de demócratas y republicanos que argumentan que transferir a los prisioneros a Estados Unidos pondría en peligro la seguridad nacional.

El Senado se sumó a la Casa de Representantes el miércoles a la hora de rechazar la solicitud de 80 millones de dólares para comenzar con el cierre de Guantánamo. El jueves los senadores adoptaron un presupuesto sin los fondos para la cárcel por 86 votos contra 3 luego de varios días de debate que se ocuparon en particular en discutir la suerte de los 240 detenidos de la prisión situada en la isla de Cuba. Se trata de un presupuesto adicional para 2009 de 91.300 millones de dólares para financiar las guerras de Irak y Afganistán.

Antes de viajar a Maryland para hablarle a los cadetes de la academia naval (ver aparte), Obama promulgó ayer una nueva ley aprobada por el Congreso estadounidense que busca controlar los gastos en defensa.

El presidente insistió, en una pequeña ceremonia ante las cámaras de televisión en la Casa Blanca, que el despilfarro y los gastos injustificados en el sector de defensa son "inaceptables", en momentos en los que el país libra dos guerras y trata de superar una recesión económica.

Obama señaló que la partida extra aprobada en el Congreso había sido estudiada y analizada exhaustivamente para terminar con "despilfarro" de los últimos ocho años. Sacó a colación un estudio según el cual alrededor de 295.000 millones de dólares de los contribuyentes se malgastaron el año pasado en 95 programas de defensa.

Comentá la nota