Caracas expulsó a un observador español.

Caracas expulsó a un observador español.
Lo echaron en represalia por llamar "dictador" a Hugo Chávez; se trata del eurodiputado del Partido Popular Luis Herrero.
La expulsión de Venezuela del eurodiputado del Partido Popular (PP) español Luis Herrero por llamar "dictador" a Hugo Chávez, decidida por el gobierno anteanoche, estuvo a punto de generar una crisis bilateral entre Caracas y Madrid, algo que el presidente venezolano trató de evitar ayer a toda costa.

Herrero, invitado por el partido democristiano Copei para participar como observador internacional en la consulta, fue expulsado del país sin contemplaciones anteanoche. El eurodiputado había declarado a los medios locales que la ampliación del horario de votación podría dar lugar a "maniobras no democráticas" por parte del gobierno, y animó a los venezolanos a que no se amedrentaran ante "un dictador".

La reacción del gobierno venezolano fue fulminante. Tibisay Lucena, responsable del Consejo Nacional Electoral (CNE) instó al Ejecutivo a que procediera a la expulsión del eurodiputado. Dicho y hecho.

Como ocurrió hace unos meses con el responsable para América latina de la organización Human Rigths Watch, José Miguel Vivanco, expulsado por presentar un informe muy crítico con la política de derechos humanos de Chávez, Herrero fue "invitado" a salir del país de forma inminente.

Sin poder recoger sus efectos personales, Herrero fue sacado del hotel por varios policías, trasladado al aeropuerto y embarcado en el primer vuelo internacional. Brasil fue su inesperado destino. A su llegada a San Pablo, Herrero se quejó del trato recibido: "No sé si en términos jurídicos, pero en términos coloquiales creo que secuestro es una palabra que se ajusta muy bien a lo que sucedió", declaró a la agencia EFE.

Para aclarar lo sucedido, el gobierno español convocó al embajador venezolano en Madrid, Alfredo Toro.

En Caracas, Chávez transmitió a la prensa internacional su deseo de que el "lamentable incidente" no empañara las "excelentes relaciones" entre Venezuela y España. Y calificó de "indigno" a Herrero por faltarle el respeto al pueblo venezolano.

En 2007 hubo otro roce entre Caracas y Madrid. Fue durante la Cumbre Iberoamericana en Chile. Ante las constantes descalificaciones de Chávez hacia el ex presidente José María Aznar, el rey Juan Carlos le espetó: "¿Por qué no te callas?"

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