Caraballo aseguró que nunca quiso defraudar al BTF, pero que se le "fue de las manos"

Comenzó el juicio contra el ex subtesorero de la sucursal de Chacra II de la entidad bancaria. Tanto el fiscal como el abogado querellante, quien representa al banco, brindaron un detalle sobre lo sucedido. Por otro lado, el acusado se negó a declarar aduciendo que se encontraba "muy nervioso", pero aseguró que nunca quiso estafar al banco.
En horas de la mañana de ayer se inició el juicio oral y público contra Walter Caraballo, de 39 años, por el delito de "Administración fraudulenta agravada, cometida en perjuicio de la Administración Pública".

El proceso comenzó con la lectura acusatoria por parte del doctor Miguel Castro, abogado querellante y apoderado legal del Banco de Tierra del Fuego y en segunda instancia, por parte del fiscal Guillermo Quadrini.

Ambos brindaron detalles sobre lo sucedido en torno al faltante de los 800.000 pesos del banco, asegurando que el dinero había sido sustraído de los tres cajeros automáticos con que cuenta la entidad bancaria de Chacra II. El ex subtesorero Caraballo era la única persona que tenía acceso a los mismos y era el encargado de reponer el dinero.

El abogado querellante aseguró que las autoridades del banco no advirtieron el faltante del dinero en un primer momento, ya que Caraballo asentaba datos falsos en los movimientos financieros de la sucursal del BTF.

Castro explicó que el acusado registró movimientos falsos en la cuenta corriente perteneciente a la firma "Cóccaro Hnos. Construcciones", los cuales comenzaron el pasado 10 de julio de 2008 con un débito por la suma de 49.000 pesos, y se repitió ese mismo día en cuatro ocasiones por un monto similar y una vez más por la suma de 38.300 pesos.

En tanto, el 15 de julio del mismo año bajo el concepto de otros créditos acreditó en la misma cuenta la suma de 28.300.

Ya el pasado 31 de julio de 2008 Caraballo realizó dos nuevas operaciones de débito de la misma cuenta por la suma de 70.000 pesos cada uno, y el 5 de agosto compensó la cuenta con un crédito por medio de dos operaciones por la misma cantidad.

Por último, el pasado 14 de agosto de 2008, el ex subtesorero, vuelve a repetir la operación, pero debitando de la cuenta de Cóccaro la suma de 800.000 pesos en dos operaciones de 400.000 pesos cada una.

El representante legal del BTF aseguró que Caraballo era el encargado de colocar el dinero dentro de los cajeros automáticos diariamente, y con el transcurso de la investigación se logró comprobar que al cargar los cajeros lo hacía por menos cantidad, figurando en los balances un monto mayor al que colocaba, generando así un desvío irregular del dinero del banco.

Finalmente, Castro explicó que la escala penal que solicitará la querella será consensuada junto a la Fiscalía, y que los testigos que solicitaron son más de índole técnicos del banco, para que los mismos expliquen la forma en que Caraballo hacía figurar los movimientos con los que se sustrajo el dinero.

El imputado se negó a declarar

Luego de que el abogado querellante y el fiscal finalizaran con la lectura acusatoria, el juez Daniel Borrone, presidente del Tribunal de enjuiciamiento, le ofreció prestar declaración a Walter Caraballo, pero éste se negó ante el consejo de su abogado defensor, Jorge Jofré.

El acusado alegó que no se sentía en condiciones de declarar ya que se encontraba "muy nervioso", debido a que nunca pasó por una situación como la actual, refiriéndose a un problema con la ley.

Además, Caraballo comentó que la primera vez que prestó declaración se olvidó de varias cosas por el mismo "nerviosismo", por lo que le solicitó al Tribunal presentar una declaración por escrito ya que mientras estuvo detenido (durante 10 meses) se dedicó a tomar notas, por lo que la intención de Caraballo es presentar el escrito con todos sus apuntes.

El juez aceptó la solicitud del imputado ofreciéndole prestar declaraciones durante el transcurso del juicio, el cual se prevé que finalice entre el próximo martes o miércoles de la semana entrante.

Si bien Caraballo se negó a declarar, cuando el presidente del Tribunal le comenzó a realizar preguntas sobre sus datos personales una cuestión formal en todo juicio, el acusado, en medio de su nerviosismo, comenzó a brindar algunas declaraciones referidas al caso, donde aseguró que hacía varios años que conocía a Norma García, quien actualmente se encuentra prófuga de la Justicia y le habría ofrecido un negocio con Letras del Estado que realizaría junto a Cóccaro, por el cual ella tendría una buena comisión y le daría una parte de las ganancias a él.

Asimismo, explicó que la mujer tenía autorización a retirar dinero de la cuenta de la empresa constructora de los hermanos Cóccaro, por lo que Caraballo le hacía entrega de los comprobantes de las transacciones para que ella se los llevara a los dueños de la empresa a fin de que los firmaran, y luego le hacía entrega del dinero.

El acusado dejó entrever que García lo engañó y que la intención de él no era la de estafar al banco, pero la situación se le "fue de las manos".

Sobre los comprobantes de los movimientos de dinero de la cuenta de Cóccaro que García le entregaba firmados a Caraballo, el abogado querellante explicó que los mismos tenían firmas apócrifas.

Hoy comienzan las testimoniales

El juicio pasó a un cuarto intermedio hasta las 9 de hoy, cuando comenzarán las testimoniales solicitadas por la Fiscalía, la querella y la defensa.

Si bien en un primer momento se informó que se habían solicitado 36 testigos en la causa, durante la primera jornada de juicio y por acuerdo de las tres partes se fueron descartando varios de ellos, por lo que se estima que las presentaciones podrían oscilar entre 10 y 15 testigos.

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