Dio la cara el censor chileno de Mercedes Sosa

El actual diputado Alberto Cardemil admitió haberle prohibido el ingreso en 1988. "Todos sabemos que era una activista de extrema izquierda", justificó.
El diputado chileno Alberto Cardemil se autoconfesó censor durante la dictadura de Augusto Pinochet de la recientemente fallecida Mercedes Sosa.

Cardemil reconoció en declaraciones al diario digital Cambio 21 que como subsecretario del Interior del régimen de Pinochet negó la entrada a Chile a la cantora popular argentina en 1988. "Todos sabemos que doña Mercedes, que en paz descanse, era una activista política ligada a la extrema izquierda. Igual que otros artistas de la época, que todos conocíamos en qué empezaban y nadie sabía en qué terminaban", explicó sin que se le caigan los anillos.

Cardemil, actual legislador del consevardor partido Renovación Nacional que apoya la candidatura a presidente del multimillonario Sabastián Piñera, firmó como funcionario jeráquico la resolución que en julio de 1988 prohibió entrar en su país a "La Negra".

Según el texto, la resolución se emitía "por orden del presidente de la República (Augusto Pinochet)" y se basaba en un decreto de 1984 mediante el cual el régimen podía prohibir la entrada de extranjeros a los que consideraba peligrosos para la seguridad nacional.

El diario chileno La Nación reflotó el polémico documento, donde se señala: "Conforme a lo dispuesto en el Decreto Supremo Nº 597 de 1984, del Ministerio del Interior, Policía de Investigaciones ha ordenado rechazar, el ingreso al país de los extranjeros Mercedes Sosa, argentina; Constantin Becar, alemán; y Joan Baez, estadounidense, en virtud de los antecedentes que obran en poder de esa institución".

"Si en ese momento se dictó esa orden, por algo será. Precisamente medidas de excepción como esa hicieron que un país, que había quedado destruido y deshecho por la Unidad Popular (de Salvador Allende), recuperara la democracia en que ahora estamos", sostuvo Cardemil.

El ex subsecretario del Interior agregó que en aquella época regía en Chile "un sistema autoritario con normas especiales de derecho con respecto al orden público y actividades. Tampoco había partidos políticos, de tal manera que era una situación excepcional".

Cardemil, que ocupó varios cargos en el régimen militar (1973-1990), aseguró que no recuerda muy bien el momento en que firmó ese decreto, pero expresó que "seguramente hubo en ese momento, por quien corresponde, una orden".

Durante los '80, las puertas de entrada al país trasandino también estuvieron cerradas para León Gieco, Piero, el español Joan Manuel Serrat, el cubano Silvio Rodríguez, la cantautora estadounidense Joan Báez y al ciudadano alemán Constantin Becar.

MINI PERFIL. Alberto Cardemil se define en su página web personal como intelectual, articulista, abogado, amante del campo y experto en tradiciones ecuestres. Está casado con la poetisa Loreto Palacios Rodríguez y tiene cuatro hijos. Estudió en la Pontificia Universidad Católica de Chile y desde hace 12 años representa ininterrumpidamente en el Congreso a los pobladores del distrito Santiago Centro como diputado de la Alianza por Chile.

Dentro de la función pública se desempeñó fue asesor del Ministerio de Agricultura, vicepresidente ejecutivo de Instituto de Desarrollo Agropecuario, INDAP y subsecretario del Interior (1986-1989). Al recordar ese cargo se jacta que haber sido degisnado encargado del Estado chileno para la visita del Juan Pablo II y "la cara visible de un importante momento histórico en nuestro país": la entrega de los cómputos del plebiscito de 1988, donde se reconoció el triunfo del No. Esa votación significó la convocatoria de elecciones democráticas de presidente y parlamentarios al año siguiente, que conducirían al fin de la dictadura y el comienzo del período conocido como transición a la democracia.

Con el afán de no rescatar el espíritu campestre, escribió los ensayos "El Huaso Chileno" (1999) y "Refranes y Moralejas de Chile" (2003). Actualmente oficia de consultor en temas culturales de la Federación de Rodeo Chileno y de la Federación de Criadores de Caballos Chilenos.

Comentá la nota