Capitanich le pidió a su esposa que renuncie para ser diputada, pero ella estalló de ira y generó un escándalo

Capitanich le pidió a su esposa que renuncie para ser diputada, pero ella estalló de ira y generó un escándalo
Habrían discutido y, según testigos, ella terminó chocando varios autos y desvanecida. La desmentida oficial.
Un confuso episodio se produjo anoche en la casa de la Gobernación de la provincia de Chaco entre el Gobernador, Jorge Capitanich y su esposa, la temperamental ministra de Salud, Sandra Mendoza. Fuentes consultadas por Perfil.com aseguraron que Capitanich le pidió la renuncia a su esposa, para bendecirla como candidata a diputada nacional en octubre. Ante el pedido, comentan, ella estalló en un ataque de nervios y empezaron a discutir en pública hasta que Mendoza le pidió la llave de una Toyota Hilux a su chofer y se fue encolerizada.

El hecho no terminó ahí. Ya arriba de la camioneta, Mendoza habría accionado la marcha atrás a toda velocidad e impactado con la pared del estacionamiento, que quedó destrozada. Luego, más nerviosa aún habría puesto primera y chocado a los autos oficiales que se encontraban en su camino. " Por lo menos fueron cuatro, que por la noche fueron depositados en un corralón del Gobierno para que nadie los vea", confió a este medio alguien que presencio la discusión, pero pidió mantener su identidad en reserva.

Tras las colisiones, la ministra se descompuso y la bajaron de la camioneta para que la atendiera un médico, mientras sufría un profundo ataque nervioso. Un chofer de la gobernación entrevistado por Perfil.com afirmó que el hecho fue protagonizado por la misma Sandra Mendoza y que nada tuvo que ver otro chofer del ministerio. El testimonio de los vecinos confirmó el hecho. Según comentaron a este portal, anoche bajaron de una camioneta a una persona totalmente desvanecida y la subieron a un auto oscuro que salió a todas velocidad de la gobernación.

Ni autos chocados ni escombros quedaron en el estacionamiento de la gobernación como prueba del escándalo, sólo un gran agujero en la pared tapado con una cartel de obras públicas de la gestión Capitanich. Esta mañana, durante la visita de Graciela Ocaña a Resistencia, Perfil.com le preguntó a Sandra Mendoza sobre el escándalo. Ella negó todo: "Mirá que bien que estoy, no pasó nada, sacame una foto si querés", respondió. A pesar de ellos, las versiones de los testigos afirman que la discusión y el violento desenlace existió.

El quid de la cuestión. "Quiere sacársela de encima, para gobernar tranquilo", deslizaron desde la oposición abonando la versión del pedido de renuncia y haciendo referencia a la historia de peleas que Mendoza mantuvo en el pasado con los funcionarios de su marido. Lo concreto es que Mendoza es una buena candidata a diputada ya que tiene llegada directa con muchos ciudadanos de la provincia, a quienes atendía en persona semanalmente en su oficina en sus épocas de legisladora provincial. Sin embargo, su fama se la debe a sus feroces choques con oficialistas y opositores.

En junio del año pasado, Mendoza pidió la renuncia del ministro de Gobierno porque no cuidó a su marido de una escrache de ruralistas. “Si no es capaz de cuidar al gobernador se tiene que ir” , lanzó entonces. También tuvo como blanco al ministro de Salud chaqueño, Alberto Holzer, al que calificó como una "babosa embarazada" por su lentitud en la gestión y a quien luego reemplazó en el cargo. También fue protagonista de un crudo enfrentamiento verbal en la legislatura que quedó registrado en video.

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