Capitanich despidió a dos ministros después del escándalo por la pobreza

Capitanich despidió a dos ministros después del escándalo por la pobreza
Como consecuencia de la denuncia de Crítica de la Argentina del último domingo sobre los tremendos índices de indigencia en la provincia, el gobernador del Chaco despidió al ministro de Gobierno y al de Desarrollo Social.
El gobernador del Chaco, Jorge Capitanich, reemplazó a sus ministros de Gobierno y Desarrollo Social apenas 24 horas después de que Crítica de la Argentina revelara la existencia de casos de pobreza y desnutrición extrema a sólo 30 cuadras de la casa de gobierno provincial. Aldo Leiva –responsable de la cartera que maneja los planes destinados a los sectores más carenciados de la población, sobre cuyo accionar existen cuestionamientos de ineficiencia y corrupción– y Domingo Peppo –titular del ministerio político– fueron desplazados de sus cargos luego de una reunión que mantuvieron el lunes por la mañana en el despacho de Capitanich.

"Ningún funcionario puede resistir una tapa como la de ustedes, alguien tenía que pagar el costo político de este escándalo y le tiraron el muerto a Leiva", aseguró una fuente gubernamental que pidió reserva de su identidad. Tanto Peppo como Leiva habían anticipado antes del 28 de junio que querían retornar a las jefaturas comunales de Villa Ángela y General San Martín, donde ejercían el cargo de intendentes cuando fueron convocados por el gobernador. Pero esa aspiración había sido frenada por expreso pedido de Capitanich, que esperaba producir los cambios recién a fin de año.

Sectores del oficialismo, de la oposición y las organizaciones sociales coincidieron en cuestionar el manejo de los recursos sociales y relacionaron el recambio de gabinete con la falta de políticas acertadas para resolver la situación de pobreza en la que vive la mitad de la población provincial. "No me caben dudas de que la salida de estos ministros se aceleró luego de la denuncia que ustedes difundieron", señaló Rolando Núñez, titular del Centro de Estudios "Nelson Mandela", una de las organizaciones que cuestionó el manejo de los recursos públicos destinados a la asistencia de los más necesitados. En el mismo sentido opinó el vicepresidente de la Cámara de Diputados Hugo Maldonado. "Leiva se gastó todos los fondos de programas sociales en la primera mitad del año para hacer clientelismo electoral y ahora se les viene la noche, la difusión nacional de esta ineficiencia los obligó a renunciar", explicó.

El titular del Instituto de Seguridad Social provincial (Inssep), Oscar Arévalo, dijo que "hasta ahora el Ministerio de Desarrollo Social ha despilfarrado dinero solo con fines electoralistas". El dirigente piquetero y líder de la organización 17 de Julio, Tito López, afirmó: "Sólo se trata de un cambio de nombres que no va a modificar nada, porque la política del gobernador no es resolver el problema de la pobreza, sino hacer negocios con ella. Como la denuncia fue tan evidente, no le quedó otra que forzar un recambio para no pagar el costo político del escándalo".

REEMPLAZOS Y NÚMEROS EN ROJO. Ayer el gobernador tomó juramento a Beatriz Bogado –dirigente del sindicato que nuclea a los empleados públicos– y Juan Manuel Pedrini –quien se desempeñaba como titular de Lotería Chaqueña– como nuevos ministros de Desarrollo Social y de Gobierno, respectivamente, en reemplazo de Leiva y Peppo, quienes volverán a las intendencias de General San Martín y Villa Ángela. Los ministros salientes habían asumido sus funciones el 14 de noviembre del año pasado, junto a la esposa del gobernador y actual diputada nacional, Sandra Mendoza, que en ese momento juró como ministra de Salud.

A principios de julio, Capitanich afirmó públicamente, tras una reunión de gabinete, que no habría cambios de gabinete hasta fin de año. Pero la crisis desatada luego de la difusión de las escandalosas imágenes de pobreza en el gran Resistencia y los cuestionamientos a las estadísticas oficiales sobre desnutrición e indigencia en territorio chaqueño publicadas por Crítica de la Argentina aceleraron los tiempos.

"El cambio de figuritas no va dar resultado si no se revierten los gastos para conformar a punteros políticos", sostuvo Hugo Domínguez, secretario general del radicalismo chaqueño. "Habrá que seguir de cerca tanto a los funcionarios entrantes como salientes, especialmente a Leiva, que tras su fracaso al frente de Desarrollo Social ahora se hará cargo del municipio de General San Martín donde la situación de pobreza es igual o peor a la de Resistencia y el resto de la provincia", agregó el dirigente.

Por su parte, el vicepresidente del Insssep, Arévalo, dijo que la desnutrición en el Chaco "es un problema real que no se puede ocultar con números" y que "se sigue con la política del clientelismo y la inversión improductiva" ya que "los ministerios han despilfarrado bolsas de mercaderías y becas sin ningún criterio", añadió.

El diputado Maldonado explicó que "el Ministerio de Desarrollo Social debía trabajar con un presupuesto autorizado de 42 millones de pesos para todo el año, al cual Capitanich lo reforzó con 26 millones más, lo que sumaba 68 millones de los cuales está ejecutado al 31 de julio el 97,60%. En otras palabras en los seis primeros meses gastaron casi todo el dinero que tenían disponible y son los pobres, los desocupados, los más vulnerables, los que van a verse más perjudicados".

UNA PROVINCIA CON NIÑOS DESNUTRIDOS Y ANÉMICOS. Crítica de la Argentina publicó este domingo una investigación que revela que Resistencia es la capital provincial con mayor cantidad de indigentes del país. "Desnutridos, mal nutridos y anémicos, así se encuentran unos 15 mil chaqueñitos menores de 14 años", describió Rolando Núñez, coordinador del Centro de Estudios "Nelson Mandela". La provincia gobernada por el kirchnerista Jorge Capitanich admite un 35,4% de pobreza y un 9,4% de indigencia, pero un relevamiento realizado por el Instituto para el Desarrollo de las Economías Regionales sostiene que esos porcentajes son del 49,7% y 17,2 respectivamente.

El Ministerio de Salud provincial sí admite que el porcentaje de niños desnutridos en 2008 fue más alto que el de los cuatro años anteriores. El año pasado, de los 19.496 bebés menores de un año bajo control médico, el 6,2% tenía algún tipo de desnutrición. De los 20.233 chicos de un año con supervisión médica, el 19,6% presentó algún déficit en ese aspecto. Además, el 17,5% de quienes tienen entre dos y cinco años está en condiciones de malnutrición. Núñez recordó que esas tasas "son de las más altas de la Argentina". El dirigente social conoce la dinámica de la pobreza: "La mayor parte de estas familias fueron expulsadas del campo como consecuencia de que no existen fuentes de trabajo y se hacinan en las periferias de las grandes ciudades".

Detrás de esas cifras aparecen testimonios impactantes. "Como no recibimos ninguna ayuda, me veo obligado a seguir cirujeando con el carrito para poder comer", relató Eulogio Quintana, que sufre desnutrición de primer grado y leishmaniasis cutánea, una enfermedad infecciosa que transmiten los perros.

El gobernador Jorge Capitanich reconoció que su gestión está "haciendo un esfuerzo enorme, pero claramente todavía no alcanza para terminar con la pobreza". Las razones, planteó, son la falta de empleo y la mortalidad infantil. La provincia del norte organizó un programa de tarjetas alimentarias que daría cobertura a unas 68 mil familias, pero el mandatario admitió: "Tenemos problemas organizativos para que esta ayuda llegue a los que más la necesitan".

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