Capitanich dejó para después de las elecciones una fuerte poda salarial.

El Gobernador suspendió por 90 días los efectos del decreto 519, firmado el 18 de marzo, pero no lo derogó. Estaba previsto que empezara a regir con los sueldos del mes de marzo, pero en el Ejecutivo se analizó que afectaría la performance electoral.
El Gobierno ya tiene elaborado el decreto calculando el recorte, y el impacto que esto significará en las cuentas. Pero como a lo largo de diciembre de 2007 hasta ahora, la gestión está delante de algunos pensamientos.

Jorge Capitanich firmó el decreto 519 del 18 de marzo de 2009, recortando la totalidad de las bonificaciones por dedicación exclusiva al sector público de la provincia. Como en un decreto anterior sobre gastos de la Fundaqom en el polémico programa Paicha, el primer mandatario ordenó que este decreto sea publicado en el boletín oficial "en forma sintetizada".

Esta vez, una copia del decreto original se filtró a los medios, por lo que no hizo falta verificar ante el Boletín Oficial si se cumplió con lo dispuesto por el primer mandatario.

El decreto del Gobernador establecía que a partir del 1 de marzo de 2009 se pagarían bonificaciones por dedicación al 50%.

El aporte aparece como generoso, teniendo en cuenta que anteriormente esta clase de bonificaciones eran apenas del 25%. Pero un segundo artículo apunta otra cuestión de gravedad que importa un fuerte recorte en los salarios de un sector más que importante de la Administración Pública.

El mismo decreto establece que "a los agentes que vienen percibiendo Bonificación por Incompatibilidad y a la vez Bonificación por Dedicación… sólo se les liquidará y abonará el porcentaje correspondiente al primero de los conceptos mencionados, quedando sin efecto la Bonificación por Dedicación".

Capitanich fue implacable y no quería concesiones, en un tercer artículo dispuso que "todas las liquidaciones del mes de marzo del corriente año, deberán encuadrar en lo dispuesto en los artículo 1 y 2" del decreto. Y ya estaba en 18 de marzo.

Sin embargo, el fuerte reclamo que empezó a sentirse especialmente en Salud Pública, que maneja su esposa Sandra Mendoza, obligó a frenar la medida.

A esto se sumó el adelantamiento de las elecciones al mes de junio y finalmente el Ejecutivo habría decidido suspender los alcances del decreto por 90 días.

Fue precisamente en marzo, cuando el matrimonio presidencial tuvo la idea de adelantar las elecciones después del desastre que le significó Catamarca y justamente a terminado junio, el Decreto 519 recuperaría todo su rigor.

Gane o pierda, Capitanich está dispuesto a aplicar la poda salarial que por error se le escapó en los incipientes días del inicio de la campaña electoral.

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