Capitanich convocará a un acuerdo social y político de todos los sectores

El gobernador Jorge Capitanich eligió ayer el almuerzo con empresarios representantes sectoriales de todos los niveles de la actividad económica de la provincia, para adelantar la inminente convocatoria a la definición de pacto económico, político y social que involucre a todos los sectores en una definición para la construcción de un modelo provincial de largo aliento, en el marco del consenso nacional propuesto para la celebración del Bicentenario de la Nación.

El almuerzo organizado por la Asociación de Dirigentes Cristianos de Empresa, convocó ayer en Resistencia a un representativo grupo de empresarios y dirigentes de entidades sectoriales y profesionales que conformaron una sólida y representativa platea para escuchar los principales lineamientos y perspectivas del programa de gobierno de la actual gestión.

Luego de una charla de una hora, el gobernador accedió por idéntico plazo a preguntas de los concurrentes, que indagaron principalmente sobre la visión del mandatario en aspectos de la actualidad económica, como la nacionalización de los fondos provisionales y los problemas que presentará para el país la provincia la crisis financiera internacional.

El encuentro de la entidad presidida por Antonio Colombo, contó con la participación del obispo de Resistencia, monseñor Fabriciano Sigampa, que al final del encuentro dirigió una oración especial, acompañado por Carlos Scafora, presidente de la Asociación de Lucha contra el Analfabetismo.

“No es fácil lo que hay que hacer”, dijo luego de enumerar los desafíos de la transformación económica y social de la provincia en base a la eliminación de los estigmas de la provincia vinculados con la marginación territorial de El Impenetrable, el acceso al agua potable y la pobreza. “Creo que sí podemos trabajar un consenso sobre estos ejes, la gran mayoría estaríamos de acuerdo: Voy a proponer un gran pacto político, económico y social, convocar a todos los actores políticos, económicos y sociales, a la Legislatura, a los intendentes, trabajar la agenda del bicentenario en serio, proponer esta política de Estado en base a núcleos de coincidencia”, señaló a propósito de la continuidad de los encuentros que tendrá este viernes con la CGT y luego con el Cones (Consejo Económico y Social ).

“Tenemos que tener núcleos de coincidencia que nos permitan tener una visión de Chaco común, una visión estratégica y una agenda.

No tener desviaciones en el tiempo. El gran problema que tenemos siempre es la pérdida de oportunidades y esta es una gran oportunidad” señaló para anotar la muy buena relación que la provincia tiene con el Poder Ejecutivo Nacional, y recordar la oportunidad que presenta cada crisis y esta en particular para el desarrollo de la provincia. “Si tenemos apoyo nacional, si tenemos lo que el mundo y el país demanda, lo que tenemos que hacer es ponernos de acuerdo para cubrir esta oportunidad”, culminó.

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Confianza en el modelo macroeconómico

Capitanich fundamentó ante los empresarios su confianza sobre la solidez del modelo económico nacional, aun en el actual marco de crisis financiera internacional que presentó incluso como un escenario de oportunidades para el crecimiento del país y la provincia.

Defendió el actual esquema de tipo de cambio alto y el superávit comercial y fiscal, como la base macroeconómica ideal para insertar un esquema desarrollo local que cambie el paradigma provincial de acumulación de riquezas, basado en la inversión pública en infraestructura, al inversión privada en mayor actividad industrial y empleo y las condiciones de la oferta de la misma provincia en materia de calidad institucional.

A la hora de las preguntas, el presidente de la Unión Industrial del Chaco y titular del Departamento Pymes de la UIA, Ricardo Khayat, trasladó los interrogantes del sector sobre la continuidad de las inversiones industriales del brasil en el Chaco y el país ante datos objetivos de la economía regional que abren dudas para el mediano plazo, por ejemplo, en la continuidad del superávit de la balanza comercial del país.

Capitanich admitió una probable caída de los ingresos nacionales por las exportaciones, pero anotó que se compensaría con una eventual reducción de los subsidios que se destinan a mantener el precio en el mercado interno de los productos exportables que ahora podrán tener menor demanda, y precio, internacional.

Negó en ese sentido la proyección de la UIA de que se terminará con el superávit de la balanza comercial y también aseguró que no habrá ahora problemas de financiamiento de la inversión estatal, luego de la anunciada estatización de los fondos provisionales.

“Este año la proyección de las exportaciones es de 72 mil millones de dólares y el superávit comercial está medido en el orden de los 9.500 a 13.000 millones de dólares. Las exportaciones van a crecer entre 7 a 8 puntos; evidentemente hay desaceleración, pero hay crecimiento (...). En el 2009, por la ley anunciada por la presidenta va a haber financiamiento fiscal”, dijo anotando también como una fuente a la reprogramación de la deuda que no había entrado al canje. “En definitiva, el superávit fiscal se va a mantener y lo importante es que se van a poder utilizar estos recursos en un plan de inversión pública”, aseguró para tranquilizar a los empresarios y en especial a los de la construcción que tuvieron amplia representación en el encuentro.

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Visión nacional de ACDE

En la apertura del almuerzo de ACDE con el gobernador, el director de NORTE Miguel Ángel Fernández puso marco al encuentro con la lectura del reciente documento de la entidad a nivel nacional. El documento firmado por el presidente de ACDE Alberto Alblático expuso a la postre una coincidencia de fondo con el anuncio de la convocatoria local a la constitución de un gran acuerdo sobre el modelo de provincia y de país, frente a los desafíos que plantea el momento actual del país y de la economía mundial.

“La Argentina, en estos momentos críticos, extraña la voz de sus empresarios y de su clase dirigente, que es la responsable de marcar el camino del progreso, dar el ejemplo, fijar las estrategias y fundamentalmente estar a la altura de los desafíos. Es hora de reconsiderar seriamente las actitudes de todos nosotros frente a esta crisis. ACDE cree que toda la dirigencia es responsable del bien común y del destino de la Nación. Ante la crisis global, toda la dirigencia argentina debe unirse y convocar sin demora a la sociedad a construir consensos, a postergar sus demandas sectoriales, a vivir con austeridad y a trabajar para consolidar el proyecto de Nación”, señala el documento de la entidad cristiana.

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