Capitanich admitió que "estaría dispuesto a ser candidato"

El gobernador del Chaco señaló que si la estategia de Kirchner de que gobernadores encabecen las listas de candidatos a diputados para luego no asumir y seguir en su cargo actual "es una medida de carácter general, estaría dispuesto a ser candidato", y agregó: "No lo descarto, pero no hay nada por ahora".
Jorge Capitanich podría sumarse a la tan cuestionada estrategia electoral diagramada por Néstor Kirchner de que gobernadores vayan como candidatos a diputados nacionales en las elecciones les próximo 28 de junio pero que luego renuncien a su banca en el Congreso Nacional y sigan en sus cargos actuales, con el argumento político de plebiscitar la gestión de los gobiernos nacional y provincial.

El gobernador del Chaco, quien el jueves había dicho que "por ahora son rumores", y que sobre rumores no habla, le dio ahora más entidad a la movida kirchnerista que tiene a Daniel Scioli como primer candidato "testimonial".

"Si ésta es una medida de carácter general, estaría dispuesto a ser candidato. No lo descarto, pero no hay nada por ahora", dijo a La Nacion Capitanich. Y dijo que nadie le había hecho llegar aún un pedido.

Los gobernadores aliados al ex presidente Néstor Kirchner quedaron ante un conflicto por la posibilidad de que la Casa Rosada les exija que sean candidatos a diputados en sus distritos, sin asumir luego la banca sino para continuar con su gestión actual y plebiscitar al jefe del PJ. José Luis Gioja, de San Juan, y Jorge Capitanich, de Chaco, no descartaron la idea, pero la aceptaron y deslizaron que preferirían evitarla.

Según pudo saber La Nacion, Kirchner y la presidenta Cristina Kirchner conversaron ayer en El Calafate con el gobernador de Santa Cruz, Daniel Peralta. Podría éste liderar la lista de diputados santacruceña en lugar de Arturo Puricelli, hasta ahora el elegido.

La Casa Rosada negocia con dificultades con diversos mandatarios provinciales para que repliquen la polémica maniobra en la que Kirchner involucró a Daniel Scioli. El gobernador bonaerense, que sería segundo en la nómina del PJ que liderará Kirchner, quiere que otros colegas lo imiten para legitimarlo.

El nudo del conflicto consiste en que los gobernadores no asumirán las bancas a las que se postularían por lo cual se los acusa de distorsionar el espíritu de las elecciones legislativas del 28 de junio.

Por su parte, Gioja no negó que existiera el pedido de Olivos. Pero enfatizó, al ser consultado por La Nacion, que "no hay definiciones por ahora y habrá que analizarlo". Sin embargo, señaló: "En San Juan hay muy buenos candidatos para hacer una excelente elección". Y sentenció: "A mí me gusta cumplir con el mandato".

Cerca de la Presidenta confiaron ayer a La Nacion que Gioja podría ser candidato a senador suplente de una lista que se deberá definirse en elecciones internas en mayo. Su caso sería similar al de José Alperovich. El gobernador de Tucumán será senador suplente de su esposa, Beatriz Rojkés. Gioja y Alperovich estamparían así sus nombres en la boleta para traccionar votos y para asegurarse cargos futuros por cuanto no tienen reelección.

Según confió un ministro nacional, los gobernadores Juan Manuel Urtubey (Salta), Sergio Uribarri (Entre Ríos) y Celso Jaque (Mendoza), también podrían colocarse en la cabeza de sus listas si avanzaran las negociaciones con Kirchner. "Es un disparate", replicó un allegado a Uribarri. En su distrito, antes de esto, se hablaba de que Jorge Busti, que es ex gobernador, iría como candidato del consenso en el PJ.

Un caso similar es La Pampa. El candidato a senador allí saldrá de una elección interna entre los ex gobernadores Carlos Verna y Rubén Marín, que será en dos semanas. Son, ambos, más populares que el mandatario actual Oscar Jorge.

En Jujuy, el kirchnerismo no pondría al actual gobernador en la lista. Allí podría competir Eduardo Fellner, ex gobernador y presidente de la Cámara de Diputados. Al igual que Felipe Solá, candidato del PJ disidente, Fellner tiene dos años más de mandato; no tiene motivo aparente para competir que no sea ganarle al jefe de la UCR, Gerardo Morales.

Se calcula que en Neuquén, Misiones, Formosa, Santiago del Estero y Río Negro los gobernadores, amigos de Kirchner, pondrán candidatos propios y, por su control local, tendrán la elección asegurada. No haría falta así recurrir a los mandatarios.

En cambio, en Chubut y Córdoba los gobernadores, aunque del PJ, ya no responden a Balcarce 50. Y Capital, Santa Fe, San Luis, Tierra del Fuego, Catamarca y Corrientes los gobiernos son opositores. El dilema, en todos los casos, es el costo político futuro de la maniobra.

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