La Capital, tierra sin ‘dueños’ y con demasiados ‘pretendientes’

Aunque la alianza entre el quintelismo y el lunismo ganó las elecciones, ninguno de los sectores internos del PJ ni el radicalismo, que volvió a ser una fuerza convocante, pueden atribuirse el control político de la capital de los riojanos. Con las cifras de las elecciones del domingo, los referentes del bederismo lograron mas votos que el quintelismo y el lunismo.
Ni siquiera hace falta realizar un análisis político demasiado profundo. Es, mas bien, una cuestión matemática. De números concretos. Tras las elecciones del domingo, la alianza lunista-quintelista obtuvo el primer lugar en las elecciones de diputados provinciales por la Capital pero el radicalismo se quedó con el estamento de concejales. Fue, en líneas generales, una de las peores elecciones del oficialismo en su conjunto debido al renacer del opositor partido centenario.

Ahora bien. El lunismo salió a festejar el triunfo como propio y, aunque le reconoce al intendente Ricardo Quintela el aporte, parece querer avanzar como patrón político de la Ciudad. Pero cuidando que la alianza con el sector del jefe comunal se sostenga de cara a 2011.

Sin embargo, al desgranar el resultado de las elecciones, el lunismo puro termina siendo uno de los sectores que menos votos ha logrado. De los 17 mil votos que sumó Carlos ‘Cacho’ Luna como candidato a diputado, mas de 5 mil los aportó la lista de candidatos a concejales que encabezó Enrique ‘Kike’ Álamo y mas de 12 mil los sumó la lista Q que encabezó Oscar Luna.

En cambio, el bederismo dividió los votos en las dos listas que avaló. La que encabezó Délfor ‘Pocho’ Brizuela, que reunió mas de 13 mil y la de Jorge Basso que superó los 11 mil. Total, 24 mil votos. ¿Son todos bederistas esos votos?. Con Basso en el medio nunca se sabe. Fue mazista, pasó al menemismo y ahora abreva en el bederismo. Mañana, nadie lo sabe. En cambio los votos de Brizuela son bederistas ‘puros’.

El menemismo, aliado ahora con Néstor Bosetti, sumó unos 9 mil votos propios, Rogelio De Leonardi se quedó en el fondo con algo mas de 2.500 y la sorpresa la dieron los radicales que sumaron, con Guillermo Galván a la cabeza, mas de 15 mil sufragios y se quedaron con la mitad de las bancas de concejales en juego.

En esos términos, ningún sector interno del PJ ni el radicalismo ‘renacido’ pueden sentirse ‘dueños’ del electorado capitalino. Y menos de cara a 2011, para lo cual aún queda mucha tela para cortar.

Mientras tanto, la elección pasó, las promesas de campaña esperan respuestas y la calidad de vida de la gente sigue allí, tan pobre y con tantos problemas como antes.

El bederismo de Capital seguirá dando batalla

‘La elección que ha pasado demuestra que en la Capital siempre se ha vendido el verso de que había dueños de los votos y ahora quedó en claro que, dentro de los distintos sectores peronistas no hay patrones porque están todos en una situaciòn de equilibrio", argumentó Luis Brizuela, jefe de campaña del electo candidato a diputado bederista, Délfor Brizuela y actual secretario general de la Gobernación.

"Somos todos igualitos abajo", sostuvo el funcionario, quien además elogió el desenvolvimiento electoral del Frente del Pueblo, pese a la derrota.

Brizuela criticó las ‘ambivalencias’ del ministro y diputado electo Carlos ‘Cacho’ Luna, quien en 2007 fue candidato por el Frente del Pueblo y ‘por momentos parece del gobierno de Catamarca’, deslizó.

También subrayó que "en la Capital, nadie es cacique del territorio y los votos indican que hay un margen mínimo de diferencia entre varios sectores, lo que quiere decir que tenemos una sociedad plural con equilibrio".

Brizuela realizó una autocrítica diciendo que "hubo división dentro del Frente del Pueblo, y tendríamos que haber contenido a los sectores dentro del partido", en referencia al sector que lidera Jorge Basso y para evitar que armara lista propia y dividiera votos. Junto a esto, agregó que "tenemos que leer entre líneas, mejorar y corregir".

"El mensaje de la sociedad es que hay que debatir internamente, unificarnos, no permitir que espacios marcados por personalismos se impongan sobre otros, teniendo en cuenta que una de las novedades que trajo el gobierno de Beder Herrera es que es un espacio abierto con pluralidad y nadie es dueño de los territorios y esa señal se manifestó en la sociedad", sostuvo Brizuela finalmente.

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