Capacitarán a internos para lograr su reinserción social

Con el objetivo de lograr la reinserción social de internos del Establecimiento de Ejecución Penal Nº2 de General Roca se formalizó hoy la entrega de máquinas, insumos y herramientas que se destinarán a cuatro talleres de capacitación. La actividad incluye a internos que se encuentran a poco de cumplir sus respectivas condenas judiciales.
La entrega de las herramientas fue presidida por el ministro de Gobierno, Diego Larreguy y la titular del Instituto de Asistencia a Presos y Liberados, Miriam Saigg; el subsecretario del Servicio Penitenciario Provincial Santiago Ibarrolaza y los responsables del penal, comisarios Raúl García y Agapito Painel.

Las herramientas serán dispuestas en las diferentes aulas que se encuentran en el penal donde los internos podrán optar por los talleres de carpintería, plomería y electricidad; mientras que en el ex hogar Maruchito, donde se alojan internos con buena conducta, se dictará el taller de soldadura.

Los clases tendrán una carga horaria de tres horas semanales y se extenderán por un trimestre. Saigg destacó que lo innovador del proyecto es que la capacitación estará a cargo de ex internos, quienes hoy ejercen estos oficios e incluso tienen sus propias empresas.

"Esto es algo que se cree incentivará a los internos a buscar su reinserción social, dotándolos de conocimientos que le faciliten la obtención de un empleo", dijo.

Por su parte, el ministro Larreguy destacó esto como "un hecho inédito para la cárcel de General Roca instrumentado desde el Instituto de Asistencia a Presos y Liberado y el Servicio Penitenciario Provincial, que apunta a cumplir con la manda constitucional relacionado con la reinserción y no el castigo de los alojados.

Agregó que "estamos dando un paso importante para que los internos tengan una ocupación dentro de la alcaidía y no tengan tiempo de dedicarse a otras cosas que muchas veces terminan en cuestiones conflictivas y problemáticas que nadie quiere que ocurran".

Larraguy destacó que todas las experiencias han funcionado en cárceles modelos como la de Pomona, Bariloche y Viedma. "Tenemos que dedicarle recursos, tiempo y creatividad a este tipo de cuestiones para que cuando estén liberados o estén en la calle tengan una capacitación laboral mínima y logren reinsertarse en la sociedad", sostuvo.

Luego en compañía de los jefes y funcionarios recorrió distintas dependencias, incluyendo la cocina, el depósito de alimentos y los sectores remodelados para mejorar la seguridad, como el nuevo espacio en el cual los internos pueden recibir a sus respectivos abogados.

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